Lima, 13 feb (EFE).- El presidente de Perú, Alejandro Toledo, ratificó hoy en el cargo al presidente del Consejo de Ministros, Carlos Ferrero, informaron fuentes oficiales.
Toledo señaló que Ferrero continuará en el cargo para formar parte de un gabinete de consenso integrado por personalidades independientes previamente concertadas con otras agrupaciones políticas y de la sociedad civil.
El comunicado oficial indicó que el gobierno "sigue trabajando con intensidad" para que el nuevo gabinete esté listo, a más tardar, el próximo lunes.
Indicó, además, que las reuniones que ha celebrado Toledo con personalidades políticas y civiles han sido "muy enriquecedoras y positivas", con la intención de "asegurar" que el "nuevo gabinete tenga una acción de gobierno coherente y de gobernabilidad, sustentada en consensos básicos y orientada al crecimiento y el empleo"
Entre estos consensos se mencionó la preservación de la estabilidad macroeconómica, incrementar la producción nacional y el empleo, la promoción de la inversión privada y la competitividad, y la reforma del Estado, con descentralización, reforma tributaria y mejora de la calidad del gasto público.
Además, la lucha contra la corrupción, el respaldo a las negociaciones de los tratados de libre comercio, la superación de la pobreza con mejora en calidad del gasto social y énfasis en salud, educación, trabajo, vivienda y saneamiento básico.
También, dar prioridad a la educación, el sector agrario y la seguridad ciudadana y el respeto a las instituciones democráticas y el Estado de Derecho.
El gobierno de Toledo anunció el pasado lunes su intención de reestructurar el gabinete de ministros para permitir el ingreso de personalidades independientes como una forma de hacer frente a la crisis que afronta la gestión política de Toledo.
Esa crisis de originó tras una serie de denuncias contra personajes del entorno presidencial, entre ellos un consejero que fue destituido y permanece en arresto domiciliario tras confirmarse sus vínculos con un general investigado por corrupción y que luego se suicidó.
Ese caso se sumó a la renuncia del vicepresidente primero, Raúl Díez Canseco, investigado por el Congreso por haber presuntamente favorecido con beneficios tributarios al padre de su pareja sentimental, y la baja popularidad de Toledo, que sólo cuenta con el siete por ciento del apoyo ciudadano. EFE.
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