El amor, es una gota de agua en un cristal, es un paseo largo sin hablar, es una fruta para dos. El amor, es un espacio donde no hay lugar para otra cosa que no sea amar, es algo entre tu y yo. El amor es llorar cuando nos dice adios, el amor es soñar oyendo una cancion, el amor es rezar poniendo el corazon, es perdonarme tu y comprenderte yo.
El amor es parar el tiempo en un reloj, es buscar un lugar donde escuchar tu voz, el amor es crear un mundo entre los dos, es perdonarme tu y comprenderte yo.
HABLAR DE JOSÉ LUIS Perales y hablar de amor es casi lo mismo. Son pocos los intérpretes y autores que consiguen tratar por casi tres décadas un sentimiento y encontrarle siempre una arista a la que sacarle punta.
Con un disco recién terminado (Me han contado que existe un paraíso), Perales reconoce que su nuevo trabajo ocupa un lugar especial. A diferencia de sus anteriores discos -compuestos en su tierra natal, Cuenca-, este fue escrito en Madrid, lo que concede una dimensión más urbana a su reciente grabación. "Las historias son más cercanas a la actualidad, a la gente, al estrés, a la cotidianidad de quienes viven en la ciudad. En cambio, cuando uno está en el campo, la vida se ve de diferente: todo es más romántico".
Perales ya está en Costa Rica para su concierto de hoy, jueves, y mañana, viernes; sin embargo, al momento de nuestra conversación lo encontramos en Cuenca, en la paz del hogar; se la siente en el tono de su voz. José Luis está a punto de hacer maletas para enfrascarse en esta gira que lo llevará por casi toda América y le permitirá descansar sólo el 8 de abril.
Simpático en su charla, fluido y atento, le recordamos nuestra última conversación, de hace tres años. Dice: "¿Hace tres años? ¿Y todavía te acuerdas?", como si alguien pudiera olvidar una plática con José Luis Perales.
-¿Es cierto que usted mencionó, en un programa de televisión español, que cuando se retire le gustaría venirse a vivir a Costa Rica?
-(Risas) Bueno, no; lo que yo siempre he dicho es que en el hipotético caso de que yo me fuera a vivir fuera de España, cosa que es bastante improbable (porque yo soy muy español), si tuviera que escoger un lugar de América, elegiría sin duda Costa Rica.
-¿Qué le gusta de este país?
-Aparte del país, que es fantástico, me gusta la democracia, me gustan la educación de los niños, la escolarización del cien por cien. Me gusta el volcán Arenal, ante un valle maravilloso. Yo creo que el paraíso terrenal, sin duda, debió haber sido así. Me gustan el bosque lluvioso, las mujeres, y me gusta la gente, que es superamable.
-Ya nos habían contado sobre su admiración por el volcán Arenal...
-Sí, normalmente, si voy a Costa Rica y tengo tiempo, suelo ir al volcán Arenal porque me encanta ese lugar. También trato de ir al bosque lluvioso y a un criadero de mariposas que hay al lado del bosque lluvioso. Tengo que decirles a los muchachos del criadero que me deben unos cuantos capullos de crisálidas de mariposas pues dijeron que iban a mandármelas a España, y todavía las estoy esperando.
-Hablemos de su disco Me han contado que existe un paraíso. ¿Dónde está ese lugar?
-Bueno, lo del paraíso es en sentido figurado porque no estoy hablando del paraíso que todos conocemos, el que nos enseñan desde pequeños. Hablo del paraíso de la gente buena, de la gente sincera; es un paraíso que está aquí, en la Tierra. El paraíso de que yo hablo es el de la gente que cada día hace las cosas bien, que está en paz con los demás y consigo misma.
-Usted considera que este disco es uno de los más pensados en los que ha trabajado: ¿cuánto tiempo le llevó escribirlo?
-He pasado los últimos dos años sin hacer giras; fundamentalmente me he dedicado a escribir. Este ha sido un trabajo largo, arduo, hecho con mucha calma, pensando muy bien cada canción, cada tema, y en la actualidad de cada tema. De treinta y tantas canciones que escribí, diez componen el disco.
-¿Es este un disco para reflexionar?
-Pienso que sí. De mis últimos años, es el trabajo más serio, más profundo, más pensado.
-¿Es la canción De no ser lo que soy la que mejor describe a Perales?
-Pues yo creo que sí. Es una autocrítica, y creo que esta autocrítica la deberíamos hacer todos porque, cuando sentimos que ayudamos a alguien, pensamos que somos buenísimos, y no: todavía se puede ayudar mucho más.
-Después de casi 30 años de cantar ininterrumpidamente al amor, ¿ha cambiado su forma de componerle e interpretar este sentimiento?
-No. Quizás elijo más las palabras, quizás las historias pueden ser paralelas a otras historias que ya canté en otra ocasión, pero en este caso trato de evitar la canción fácil.
-¿Qué les diría a los que aseguran que el amor es una cuestión química más que de sentimientos?
-Pues si es química, yo soy ingeniero en química. El amor es un fenómeno difícil de explicar. A lo mejor resulta que es algo que tiene que ver con química: yo prefiero pensar que es algo que tiene que ver con el corazón.
-En su casa, ¿es usted tan romántico como en sus canciones?
-Lo que pasa es que, cuando uno es tímido, se refugia en las canciones para decir cosas que en la realidad no se suelen decir porque nos parecen un poco rosa... La verdad es que en casa soy un poco romántico, pero no demasiado.
-De sus temas, ¿cuál le ha dado más satisfacciones por el impacto que la letra haya creado en el público?
-Después de tantos años de escribir canciones, tendría que hablar de unas cuantas. Como autor te puedo contar de ¿Por qué te vas?, que tuvo una gran repercusión en los países donde se estrenó.
"Como cantante, tendría que hablar de dos: una es ¿Y cómo es él?, que se convirtió en el estandarte mío en toda América y en España también; por otra parte, te hablaría de las más entrañables que he interpretado, por la gente a la que iba dirigida: Que canten los niños. Esta es la que más satisfacciones me ha dado porque me permitió encontrarme con los niños de las Aldeas SOS, a las que doné los derechos de autor".
-De lo que le rodea, ¿qué le quita el sueño?
-Cuando me siento a ver las noticias, me preocupan muchísimas cosas: veo soledad, veo hambre, miseria, desgracias... Todo esto me preocupa.
-¿Siente que con su música ha logrado aportar algo?
-Creo que algo. Sería triste decir que después de casi 30 años no he aportado nada. Cuando la gente me dice: "Gracias a una canción tuya me enamoré de mi mujer", o: "Gracias a tu canción se ha ayudado a unos niños del Tercer Mundo", o: "Hemos tomado una de tus canciones para unos revolucionarios que están reclamando justicia"..., cuando la gente me dice estas cosas, entonces me doy cuenta de que de algo ha servido lo que he estado haciendo.
-José Miguel Díez, su sobrino, se lanzó recientemente como cantante. ¿Qué opina de su trabajo?
-Yo lo vi nacer, vivió mucho tiempo cerca de mí, pero desde el principio yo siempre quise que se lanzara sin ejercer "lo de sobrino de" y que se ganara con sus propios méritos lo que tuviera que venir. Él lo entendió así y, desde luego, yo siempre he estado dispuesto ha ayudarlo.
"Su obra me parece interesante. Él tiene un lenguaje muy rico, es periodista, tiene la carrera terminada y un lenguaje muy actual y moderno. Creo que es un buenísimo autor. Se encuentra preparando su próximo disco, el que posiblemente empiece a grabar en el mes de febrero, y la verdad es que son temas bien bonitos".
Cómo, dónde, cuándo
¿Qué?: Concierto de José Luis Perales.
Fechas: Viernes 2 y sábado 3 de febrero.
Lugar: Teatro Melico Salazar.
Hora: 8 p. m.
Entradas: ¢30.000, ¢26.000, ¢20.000, ¢15.000 y ¢10.000.
Teléfonos: 222-1034 y 223-1086.