Como muy pocas veces ocurre, cerraron las calles, un grupo musical comenzó a tocar y varios bailarines se tiraron a la vía a improvisar. Eran miembros del Conservatorio El Barco que festejaron ayer, junto a Jimmy Ortiz, director del Taller Nacional de Danza (TND), la inauguración de las obras que le darán a esta institución un mejor edificio para estudiar y trabajar.
El acto contó con la presencia de Guido Sáenz, Ministro de Cultura; Giancarlo Protti, director del Teatro Popular Melico Salazar y Andrés Fernández, arquitecto encargado del proyecto.
"Cuando iniciamos con el Conservatorio El Barco surgió la necesidad de tener un espacio de mayor calidad. Lo que queremos es crear un ícono de la cultura en pleno barrio Escalante, con actividades culturales abiertas al público", comentó Ortiz.
El nuevo edificio se ubicará en la misma sede del TND -del Farolito, 75 metros al suroeste-. Constará de tres pisos en los que habrá más salones de trabajo con las condiciones idóneas de espacio y equipo, una videoteca, una sala de música, camerinos, soda y espacios para el encuentro.
El proyecto total consta de cuatro etapas. La primera costó ¢12 millones y consistió en preparar los cimientos para la segunda parte del proyecto, la cual arrancó oficialmente ayer. Esta requerirá una inversión de ¢125 millones -proporcionados por el gobierno-y pretende, en cinco meses, dejar el edificio apto para ser habitado.
La tercera y cuarta parte del proyecto serán para dar los acabados a las instalaciones. El monto de la inversión está por definirse.