A través del análisis de fósiles biológicos, tasas de acumulación de hielo, sedimentos en el lecho marino y anillos de los árboles, entre otros indicadores que los científicos denominan "proxy paleoclimáticos", Soon sugiere que las mediciones que han fundamentado las políticas globales están erradas. Él lideró un equipo que recopiló y analizó más de 200 reportes científicos producidos en los últimos 10 años.
El equipo, que incluye científicos de las universidades estadounidenses de Harvard y Delaware, analizó minuciosamente, por ejemplo, archivos documentales sobre asentamientos vikingos en Groenlandia (986 DC), variaciones de los glaciares en Argentina y registros isotópicos de estalagmitas de la Cueva de Buda en China.
Su hallazgo, publicado en abril en el Journal of Energy and Environment, demostró que las últimas olas de calor y de frío pueden corresponder a variaciones climáticas naturales y no a emisiones de gases de efecto invernadero como se cree, y que el siglo XX no fue el más caliente del milenio.
Soon se incorpora así al cada vez más grueso batallón de científicos que pone en tela de juicio las afirmaciones del Panel Intergubernamental sobre Cambio Climático (IPCC, por sus siglas en inglés), que intenta descifrar el clima global de la Tierra a través de modelos matemáticos que simulen las interacciones del suelo, el mar y el aire, el siglo XX habría sido el más caliente del milenio, presumiblemente debido en gran parte a la actividad económica humana (plantas de energía, automóviles), responsable de la emisión de gases de efecto invernadero (como el CO2 principalmente) cuya acumulación aporta al calentamiento global.
Según un estudio de Soon, titulado Reconstruyendo Cambios Climáticos y Ambientales de los Pasados 1000 Años: Una Revaluación , indicadores proxy climáticos de varias localidades confirman la existencia global de una anomalía climática denominada Período Medieval Templado (800 a 1300 DC) durante la cual se estima que la temperatura fue mayor a la del siglo XX. Por ejemplo, el análisis de indicadores proxy marinos en la región denominada Pacific Warm Pool (Indonesia) demuestra que durante el Período Medieval Templado la temperatura en la superficie marina alcanzó un máximo de 30 grados centígrados, mientras en las dos últimas décadas registró sólo entre 28 y 29 grados.
Además, se confirmó la existencia de una Pequeña Edad de Hielo (1300 a 1900 DC) con temperaturas bajas extremas.
Las hipótesis de Soon son compartidas por otros científicos.