14 febrero, 2012
 Hace un año, Stupp recibió un doctorado honoris causa en la Universidad Nacional, en Heredia. | ARCHIVO
Hace un año, Stupp recibió un doctorado honoris causa en la Universidad Nacional, en Heredia. | ARCHIVO

Follow @pfonsecaq El químico costarricense Samuel Stupp Kupiec ingresará a la Academia de Ingeniería de Estados Unidos, una de las más importantes de su tipo en el mundo.

El anuncio lo hizo la propia Academia mediante su sitio electrónico , en el cual precisó que Stupp tendrá este honor en reconocimiento por su trabajo, que ha permitido “avances en procesos de autoensamblaje de polímeros para aplicaciones biomédicas”.

El trabajo de este experto en nanotecnología ha hecho posible, por ejemplo, curar ratones con parkinson mediante estas moléculas que se ensamblan por sí solas.

Stupp creó en el laboratorio una nanoestructura que se convirtió en una especie de andamiaje para que, por sí mismas, las células madre del cerebro de los ratones que padecen ese mal crearan las neuronas encargadas de producir la dopamina, una sustancia cuya ausencia produce parkinson.

Hasta la Northwestern. Samuel Stupp nació en San José en 1951. Es el segundo hijo del matrimonio formado por Óscar Stupp y Sara Kupiec, inmigrantes judíos.

Estudió en la Escuela Juan Rafael Mora y en el Liceo de Costa Rica. Posteriormente, a los 17 años, viajó a Estados Unidos para continuar con sus estudios superiores.

En la Universidad de California, en Los Ángeles, se graduó de químico y en la Northwestern University, de Chicago, obtuvo el doctorado en Ciencias de Materiales e Ingeniería.

Stupp casó en 1972 con Débora Grynspan, también costarricense. Actualmente, este científico dirige el Instituto para la Biotecnología en Medicina de la Northwestern University, pero sigue en contacto cercano con Costa Rica.

De hecho, en marzo del año pasado la Universidad Nacional le entregó un doctorado honoris causa por su “destacada y excepcional trayectoria académica, profesional y científica”.

Institución reconocida. La Academia Nacional de Ingeniería de Estados Unidos fue creada en 1964. Sus nuevos integrantes son elegidos tras analizar la propuesta realizada por miembros antiguos. Hoy cuenta con unos 2.000 integrantes.

Según explicó Stupp a La Nación, esa Academia es consejera del país del norte en asuntos de tecnología, ciencia y medicina.

“Las responsabilidades y derechos más importantes son participar en estudios profundos sobre asuntos en esas tres esferas para influenciar decisiones políticas en Estados Unidos y el resto del globo”, explicó el científico.

Esas decisiones pueden influir en el financiamiento que da el Gobierno a investigaciones en campos diversos.

Stupp y los 66 nuevos miembros de este año ingresarán formalmente a la Academia durante una actividad especial el próximo 30 de setiembre en Washington D. C.