Mis queridos y amados sobrinos. Aquí estoy con mis saludos y las noticias de la última semana. También va algún comentario y ciertas observaciones para disgusto de muchos. Lo siento. Y bien, de un aspecto negativo brota algo positivo. En semanas pasadas les hice saber de mi incorformidad porque en CNN en español habían desplazado de su función como presentadora oficial a la costarricense Glenda Umaña, y le encargaron el espacio de espectáculos Escenario. Hace pocos días me percaté de algunos cambios en esa cadena y entre ellos Glenda salió favorecida, ahora presenta Panorama Mundial y un espacio de Salud. Me parece muy bien. Incluso, ella aparece en unos promocionales contando sus 15 años en esto del periodismo y narra que por ocho años fue presentadora del noticiero más visto en nuestro país. Me parece fenomenal el cambio. No solo porque hayan comprendido que la dulzura de Glenda es bien recibida por la teleaudiencia, sino porque ella es una de las mejores profesionales que he conocido, y acá no entra en nada mi aprecio personal porque de verdad ella es una excelente periodista y más como presentadora. En buena hora para Glenda.
A mí no me gusta eso de la política, pero un sábado de estos iba camino a Cartago a cumplir una promesa cuando de pronto escuché, cerca del parque de Tres Ríos, la inconfundible voz de Baby Rasta, y qué creen, estaba animando la plaza pública de José Miguel Corrales. Aproveché la oportunidad, para saludar a mi querido amigo Luis Jákamo, director del grupo -quien me pidió que escribiera algo sobre el disco de Sergio Garrido- cuando de pronto... ¡qué fue aquello! la conocida profesora universitaria Eulalia Bernard, no aguantó el contagiante reggae y sin pensarlo más subió a la tarima, y dejó a muchos con la boca abierta por el movimiento de caderas con que tumbó el ritmo. Lo mejor de todo es que también cantó, pero de no ser por Baby, quien hizo los coros de la canción, jamás habríamos adivinado que se trataba del tema One love, one heart.
Muy contenta estoy porque el pasado 24 de noviembre nació el priomogénito de mi sobrina María Celeste Arrarás. El niño nació antes de tiempo, pues María estaba para los primeros días de enero y aún no tenía planeado dejar de trabajar. Al niño lo bautizarán con el nombre de Julián y me contó Myrka Dellanos que todos en Univisión están supercontentos con el nuevo miembro de la familia y que hasta lo pasaron por la televisión. Le deseo lo mejor en su nueva vida de madre a María Celeste, sé que ella está preparada para dicha faceta y que será igual de excelente como lo es de profesional. Por ahora alistaré valijas para ir a conocer a mi nuevo sobrinito. Felicidades también a Manuel, el orgulloso padre.
Danny González, de NC4, se consolida cada día como uno de los periodistas de televisión más profesionales de nuestro medio. Así lo demostró en la entrevista con uno de los sentenciados por la barbarie cometida hace dos años en Llorente de Tibás. Pese a lo escabroso del tema, Danny supo acosar al susodicho, quien incluso en algún momento reconoció la audacia del periodista para inducirlo a hablar de lo ocurrido.
Siempre con la nota roja, mi más enérgica protesta por el mal gusto de Telenoticias cuando, en una nota sobre el fugitivo panameño Roberto Chiari, la periodista Gilda González ingresó en la vivienda con el fin de entrevistar a la empleada doméstica y, para ilustrar su nota, incluyó primerísimos planos de los dos hijos pequeños de Chiari.
Estoy contentísima porque mi jefe me invitó a ver el estreno de la película George de la selva, en la que Brendan Fraser sale guapísimo y con muy poca ropa.
Alisto mi romántico y nostálgico corazón para ir a ver, el próximo 20 de diciembre, en Plaza Ferias de Alajuela, al cantante colombiano Charlie Zaa; me encanta como canta y el tonito a lo Julio Jaramillo.
El otro día me sorprendí momentáneamente cuando vi a Nelson Hoffman hablando sobre ciclismo y sobre su trabajo como entrenador de este deporte. Entonces afiné la vista -que pese a mis añillos está como de quinceañera- y me percaté de que a quien estaba entrevistando Hernán Morales no era a Hoffman sino a José Antonio Herrero, conocido entrenador de ciclismo y quien luce idéntico a Hoffmann: muy pasado de libras y con colita y barba de candado. Tal vez me esté volviendo anticuada, pero por más que trato de digerir el tinte juvenil que tratan de adoptar estos doncitos, la verdad es que cada día me agradan menos.
No me gustó el estilo pelionero de entrevista de Greivin Moya a la doctora Gisella Herrera, en el reportaje sobre las prostitutas portadoras de sida. Además, al cierre del reportaje Moya esbozó una crítica que realizaron en el Poder Judicial contra el Ministerio de Salud por su supuesta indulgencia a la hora de lidiar con las trabajadoras del sexo infectadas.
Y hablando de colerones... ¡qué impotencia sentí el martes 25 de noviembre! Me llamó mi sobrina Glenda Peraza, casi llorando de la emoción, para decirme que en ese momento estaba saliendo Erik León en el prestigioso programa mexicano Pácatelas. Dice Glenda que ella dejó tirada la olla de carne que estaba cocinando cuando oyó a Paco Stanley anunciar con bombos y platillos que iba a cantar el artista costarricense. Lo peor es que yo no pude conectarme porque, desgraciadamente, no tengo Cable Tica y por lo tanto, tampoco el Canal de las estrellas. Así que tuve que conformarme con la emotiva crónica telefónica que me hizo Glenda: "¡Uy vieras, las chavalas están gritando de la emoción! ¡Ay tía, anda con una camisa morada y con una colita, vieras qué bien se ve!", y así por el estilo: ella contándome y yo babeando de las ganas de saborear desde aquí un poco del éxito que nuestro León cosechó en tierras mexicanas. Después mi amigo Jorge Garro, de Cable Tica, me facilitó el vídeo y entonces sí me di gustos con el profesionalismo de Erik: no solo cantó muy bien, sino que se ajustó perfectamente al estilo bromista de Paco. En todo momento ponderó el nombre de Costa Rica y durante una de sus interpretaciones recogió una bandera de nuestro país que estaban ondeando entre el público y se la llevó para el escenario. Después, de nuevo en las graderías, puso a todos a cantar el éxito suyo con La Banda: "Es muy fácil" (la canción del "pipipiripi", como dice Edgar Torres). Me alegro mucho por Erik, pues es un muchacho muy esforzado. El próximo 10 de diciembre se difundirá la grabación que hizo Erik para el programa Al ritmo de la noche, con Jorge Ortiz de Pinedo (el Dr. Cándido Pérez); en ese espacio, considerado el de más audiencia en la televisión mexicana, Erik pensaba interpretar un solo tema pero fue tal la reación del público que le pidieron cantar dos más; el programa se difunde por medio del canal XEW que aquí retransmiten Cable Tica en el canal 10 y Cable América, en el 22.
Aunque varias sobrinillas me dicen que ya yo no estoy para esos trotes, el otro día me dejé ir a la final del concurso Míster Costa Rica, en el hotel San José Palacio. Si en certámenes femeninos aún estamos en pañales ni les cuento como estaremos en esta "especialidad" -el segundo que se realiza en el país-. Hubo algunas cosas buenas, como las piernotas de varios de los muchachos o la coreografía que montaron. Pero los organizadores ubicaron unas estatuas y columnas griegas de pésimo gusto coladas en cemento, la música que pusieron estaba muy quemada y las respuestas de la mayoría de participantes a preguntas sobre realidad nacional estuvieron peores que las de las muchachas que participan en estos concursos. ¿Se pueden imaginar algo peor? Y aunque no lo crean, hubo un premio para el más culto, cuya respuesta no me termina de convencer y mejor no les cuento más para no agriarles la lectura. Otra nota fatal fue el retraso del animador, Domingo Argüello, quien llegó una hora tarde y se justificó con un argumento que me pareció de muy mal gusto; además, llegó con un corbatín plateado y pasándose de simpático, pidió uno negro de alguno de los meseros. Al menos los jurados acertaron en la escogencia del ganador, el modelo profesional Mario Carballo. Por cierto me alegró ver a la directora de Perfil, Ana Coralia Fernández, como parte del jurado.
El pasado jueves 27 de noviembre asistí a la inauguración del nuevo restaurante mexicano El tizoncito; estuvo buenísimo y lo que más me gustó fue el diseño del lugar, a cargo del joven arquitecto Alberto Reifer; prometo detalles de la fiesta mexicana para la proxima edición.
Por hoy los dejo. Pórtense bien y recuerden que ya viene Navidad y hay que hacer buenos propósitos para que el Niño Dios sea generoso.
Los quiere mucho, Tía Zelmira, la que todo lo mira. [Pie de Foto: Glenda Umaña]