Nuevos y novedosos enfoques se podrían sacar del argumento del filme de ciencia ficción The Matrix, suficientes para crear una saga.
De hecho, los creadores de la película, los hermanos Larry y Andy Wachowski, ya están trabajando en una segunda parte, que también será protagonizada por el actor Keanu Reeves.
En los albores del nuevo milenio, el tema de la relación hombre-tecnología y la pregunta filosófica de si la realidad en que vivimos es verdaderamente real, son tan solo dos de las aristas a las que se les podría sacar punta, según los críticos, en las secuelas de la cinta.
Sin embargo, The Matrix, en sus futuras reencarnaciones, deberá también complacer el hambre de efectos especiales que abrió en los cinéfilos y definitivamente está llamada a innovar tecnológicamente.
Exitosa
Sin lugar a dudas, el estreno más esperado en esta temporada lo fue La guerra de las galaxias, episodio I: La amenaza fantasma; sin embargo, The Matrix logró captar también la atención del público, amparada en los efectos especiales; y, en menor escala, por un argumento que muestra un mundo en el que las máquinas vencieron a los hombres, les quitaron su humanidad y hasta los engañan con una vida virtual.
Pero no hay duda de que filmes como este no pueden desligarse de la publicidad, y en ese sentido son retribuidos por un mercado pródigo en las taquillas.
"Estamos hablando de un cine complaciente con respecto a las personas que gustan del efectismo y desde este punto de vista, tiene un mercado cautivado", sostiene el crítico Víctor Flury.
Erick Fallas, también crítico de cine, opina que el filme se realizó con un doble propósito: por un lado, ser completamente coherente y contar una historia completa, con un principio y un final; pero, por otro, dejando portillos para una posible secuela que dependería del éxito en la taquilla.
Surge entonces de nuevo aquel viejo refrán que reza: "no hay segundas partes buenas".
No obstante, según Fallas, hay películas cuyas sagas argumentalmente van decayendo, pero también existen excepciones, como la segunda de El Padrino y El Imperio Contraataca, continuación de La guerra de las galaxias.
Ambas son películas "argumentalmente mejor construidas y llevadas", afirma el crítico.
Flury, refiriéndose a las sagas agrega: "eso es relativo; falló con el Quijote, cuya segunda parte es mejor que la primera. No existe ninguna regla que diga que las segundas partes no pueden superar a las originales".
Lo que sí queda claro, mientras nos llega la segunda parte de The Matrix, es que tendrá que innovar, no solo en cuanto a los efectos especiales, sino también en darle al público, por ejemplo, un poco más de ese mundo que se le revela tenuemente a Neo -el personaje de Keanu Reeves- en el que existen rebeldes que luchan contra la inteligencia virtual.