
Bagdad (AP). Un ex dirigente rebelde curdo declaró el lunes que perdió temporalmente la vista durante un ataque con armas químicas realizado por las fuerzas de Saddam Hussein, hace casi dos décadas. Y luego se quitó las gafas, para presentarle sus ojos inflamados a la corte.
Karauan Abdela dijo que continúa padeciendo dolor y sufrimiento luego de sufrir lesiones en marzo de 1988, cuando aviones iraquíes atacaron posiciones guerrilleras curdas en la población de Shanajesiya, en el norte de Irak.
Me quedé en el hospital durante seis meses y en ese tiempo no podía ver nada. Cuando me quito las gafas ante mis hijos ellos me piden que me las ponga nuevamente, porque les asusta como se ven mis ojos, dijo Abdela.
Luego se quitó los anteojos y dijo quisiera que las cámaras mostraran mis ojos, los cuales parecían algo inflamados y con las pupilas grises.
Saddam y otros seis acusados son juzgados por atrocidades contra los curdos durante la llamada Operación Anfal, realizada en el norte de Irak en la década de 1980.
La fiscalía afirma que 180.000 personas fallecieron durante la campaña, muchas de ellas a consecuencia del gas venenoso. Saddam y los otros podrían ser condenados a la horca si son encontrados culpables.
Durante su testimonio, Abdela dijo que luego del ataque realizado en 1988, vio cadáveres de mujeres, niños y ancianos... asesinados con armas químicas.
Aunque tomó un antídoto, dijo que sintió dolores y su piel estaba irritada.
También vomité y mis ojos se enrojecieron gradualmente, llenándose de lágrimas, dijo Abdela, quien leyó sus notas en curdo, siendo traducidas sus declaraciones al árabe.
Indicó que luego recibió tratamiento en Irán y Holanda, país que le dio la ciudadanía en 1994.
Todavía tengo sensibilidad a la luz fuerte y picazón en la piel, dijo, luego de presentar declaraciones de hospitales iraníes y holandeses donde se señala que presenta daños por armas químicas.
Abdela indicó que ganó una demanda contra una empresa holandesa que le vendió armas químicas a Irak, sin dar más detalles salvo que su caso fue presentado ante una corte de La Haya.