Máquinas para hacer ejercicio sin ese aroma a “macho”, ni constantes cambios de pesas. Espacios sin la presión de las miradas masculinas.
Gimnasios solo para mujeres y para aquellas a quienes el reloj no les permite gastar mucho tiempo en las rutinas de ejercicios son la novedad en el país.
Son una propuesta muy diferente: una rutina de 30 minutos que se realiza tres veces por semana, y que promete ponerla en forma, bajar su peso, y reafirmar y tonificar su cuerpo.
Aunque ese tipo de gimnasios son muy conocidos en países como Estados Unidos y Canadá, fue hasta hace pocos meses cuando ciertas franquicias y empresarios locales los abrieron aquí.
Dueños e instructores de esos establecimientos, consultados por Viva , aseguraron que no son una competencia directa para los gimnasios tradicionales, sino un complemento.
Sus estudios de mercado indican que, entre la población femenina, existe un grupo que quiere mantenerse en forma, pero que no “calza” con el esquema de un gimnasio tradicional, con amplios horarios y máquinas convencionales.
De hecho, estos nuevos gimnasios aceptan clientes desde los 12 hasta más de 90 años de edad, porque la rutina se adapta para atletas, principiantes, niñas o mujeres adultas.
“La rutina responde a las necesidades de cada mujer porque las máquinas son hidráulicas y ofrecen más resistencia, según sea la velocidad del movimiento”, aseguró Gloria Martínez del Río, de la franquicia de gimnasios Curves, de México.
Esta cadena nació hace unos 10 años y tiene 9.000 gimnasios en varios países. Fueron los pioneros en el concepto de 30 minutos de ejercicio, en un circuito de máquinas solo para mujeres.
Hasta el momento, aquí han abierto tres gimnasios en San José y uno en Alajuela.
En el país también están opciones como Ladies Sport World (Escazú y La Ribera de Belén) y Slim and Tone (Escazú).
“Abrimos hace unos tres meses y tenemos un buen número de clientes satisfechos porque procuramos darles una atención muy personal, sobre todo, ayudando a las mujeres que apenas inician sus pasos en el ejercicio o tienen horarios difíciles, como amas de casa, profesionales, etcétera”, contó Ernesto Contreras, dueño de los Ladies Sport World.
Pulso acelerado
Los ejercicios con este tipo de rutina se realizan pasando por unas 10 o más máquinas con plataformas de step , entre cada una, dispuestas en círculo. Las máquinas son hidráulicas –no usan barras de peso–, por lo cual la resistencia al movimiento se determina a través de la velocidad del ejercicio.
Cuanto más rápido sea el movimiento, más oposición se encuentra en la máquina, y más trabaja el músculo.
Las sesiones se realizan con la ayuda de una entrenadora y el tiempo en cada máquina es de alrededor de 30 segundos.
La entrenadora de Curves explicó que la rutina logra subir y sostener el ritmo cardiovascular, de tal forma que los 30 minutos de ejercicio equivalen a una hora y media de trabajo en un gimnasio convencional. “Durante esos 30 minutos, una mujer puede perder hasta más de 500 calorías. Los resultados se notan al primer mes, y así progresivamente”, agregó Martínez.
La rutina combina trabajo aeróbico con anaeróbico. La promesa es que las mujeres reducen peso, mejoran su resistencia, aumentan su masa muscular y tonifican sus músculos si asisten, como mínimo, a tres sesiones por semana.
Pero, quizás, una de las mayores ventajas son los horarios. “El aspecto más importante, para mí, es la flexibilidad del horario. El gimnasio está abierto de 6 a. m. a 9 p. m. y hay clases cada media hora”, aseguró Enid Chacón, usuaria de Ladies Sport World Escazú, quien divide su tiempo entre su trabajo como ginecóloga y su familia.
Dieta más ejercicio
Otro servicio de estos gimnasios es la orientación nutricional. Una dieta saludable más una rutina de actividad física son excelentes armas contra la obesidad (Vea nota Comidas en orden ).
Ahora, aunque son una nueva tendencia, recuerde que los gimnasios tradicionales también ofrecen un adecuado plan de entrenamiento. Valore aspectos como cercanía, entrenadores, apoyo en nutrición, y costo –los gimnasios mencionados tienen precios, en promedio, de unos ¢10.000 mensuales en adelante–.
Sin importar cuál sea su decisión, recuerde que el ejercicio ayuda a prevenir enfermedades crónicas, liberar estrés, e inyectar energía a su organismo.