Siem Reap. La actriz Angelina Jolie acaba de terminar, en las ruinas de los fabulosos templos de Angkor Wat, en Camboya, el rodaje de su última película, Tomb Raider , en la que encarna a la escultural ciberaventurera Lara Croft.
La estadía en Camboya "ha cambiado mi vida", declaró Angelina Jolie, quien ganó este año el Oscar de mejor actriz secundaria en la película Girl Interruped .
"Te hablan de paludismo, y de como mantener los mosquitos a distancia, te ponen inyecciones contra el tifus, te dicen lo que tienes que comer y lo que tienes que beber, y después te hablan de las minas", dijo la actriz en conferencia de prensa.
Hace solamente unos años la región de los templos de Angkor se encontraba bajo la amenaza esporádica de los ataques de los guerrilleros jemeres rojos, y el territorio está masivamente minado.
El mundo real
"El mundo es mucho más vasto de lo que yo imaginaba. Tengo mucho qué aprender", agregó modestamente la actriz neoyorquina.
"El mundo en el que yo vivo la mayor parte del tiempo es pequeño, muy pequeño, y uno se olvida de ello, en particular dentro de la comunidad de Hollywood", explicó.
Esta es la primera vez en 35 años que este sitio excepcional, un parque de 800 km2 que contiene 1.200 templos jemeres construidos entre los siglos IX y XII, sirve de decorado natural para una producción cinematográfica.
La última vez que el sétimo arte tuvo como telón de fondo estos templos fue en 1964, para la filmación del inolvidable Lord Jim de Richard Brooks, con Peter O'Toole en el papel principal y basado en la novela homónima de Joseph Conrad.
Desde entonces, solo el rey de Camboya Norodom Sihanouk, cineasta aficionado, había rodado en los templos.
Otros saqueos
Tomb Raider es un tema apropiado para el lugar, puesto que los templos de Angkor son víctima de saqueos que alimentan un lucrativo tráfico ilegal de antigüedades.
El rodaje de Tomb Raider , que se realizó en Camboya, en Islandia y en Gran Bretaña, duró siete meses y movilizó a un equipo de 150 actores, asistentes y técnicos bajo la dirección de Simon West.