Beirut, 12 jun (EFE).- La tercera fase de las elecciones libanesa, celebrada hoy en Monte Líbano (centro del país) y el valle de la Bekaa (este), se desarrolló sin incidentes, pero con varias quejas por supuestas irregularidades.
Un total de 1.227.587 electores estaban llamados entre las 07.00 y las 18.00 horas local a elegir a 58 diputados -casi la mitad del Parlamento, de 128-, de entre 220 candidatos de esas dos regiones libanesas.
Esta tercera fase de las elecciones libanesas, cuyas primera y segunda etapa se celebraron el 29 de mayo en Beirut y el domingo siguiente en el sur del país, se desarrolló en una atmósfera de tranquilidad, y es la única en la que domina la incertidumbre sobre los resultados.
Según la televisión libanesa LBC, que cita fuentes del Ministerio de Interior, en la Beka hubo un 49 por ciento de participación, mientras que en Monte Líbano fue más del 50 por ciento.
"Vi más competencia que en Beirut y en el sur, lo que es muy positivo", dijo a EFE José Ignacio Salafranca, jefe del equipo de observadores de la Unión Europea.
En Beirut sólo el 26 por ciento del electorado se desplazó ante las urnas ya que los resultados se daban por hechos entre muchos votantes y en el sur un 45 por ciento por el mismo motivo.
"Hubo alegaciones relativas a problemas de listas de votantes y compra de votos, que verificaremos" y que "figurarán en el informe preliminar que presentaremos el 20 de junio" al término del proceso electoral, agregó Salafranca.
Por primera vez en la historia del Líbano, observadores de la UE y de otros organismos supervisan las elecciones, las primeras en casi tres décadas sin presencia de tropas extranjeras en el país tras la retirada de Israel en mayo del 2000 y de Siria en abril pasado.
La lucha electoral en Monte Líbano, dividido en cuatro circunscripciones, ha sido la más tensa ya que opone al general Michel Aoun, que estuvo casi 15 años exiliado en Francia por su enfrentamiento con Siria, con otros líderes de la oposición que han hecho gala de oponerse al régimen de Damasco.
Sin embargo, en la circunscripción de Aley-Baabda, donde se esperaba la batalla más reñida, el electorado hasta las 15.00 horas locales no se había mostrado entusiasta, por lo que los candidatos multiplicaron sus llamamientos para que fueran a votar.
"Les invito a votar por el futuro de sus hijos. Lo más importante no es que voten por nosotros, pero sí que lo hagan para conocer su opinión", afirmó Aoun.
La batalla electoral en esta región libanesa, así como en todo Monte Líbano, se desarrolla entre candidatos dentro de la oposición antisiria, que se acusan mutuamente de ser agentes de Damasco, por lo que muchos electores han preparado sus propias listas mezclando nombres, lo que es legal aquí.
En el Meten, donde Aoun se ha aliado a Michel Murr, símbolo de la era siria, se multiplicaron los llamamientos a que voten por la lista completa.
Murr acusó a sus rivales de enviar mensajes en nombre del general Aoun para que borren su nombre y pongan el de su hermano, Gabriel, que se presenta en la lista de la oposición plural.
En el Chuf, la batalla está asegurada para el líder druso Walid Yumblat, que ya tenía atribuido su escaño junto a Maruan Hamade, que había escapado por milagro a un atentado con coche bomba el 1 de octubre, por falta de contrincantes.
Varios habitantes de Aley y Chuf votaron en colegios electorales instalados en las entradas de sus aldeas, de donde habían sido expulsados durante la guerra libanesa (1975-1990) porque hasta ahora no ha habido una reconciliación entre ellos.
"Esperamos que sea la última vez que votamos fuera de nuestra aldea. Hay personas que nacieron refugiadas hace 21 años y lo siguen. Esto no es normal", aseguró Sleiman Remie.
En la región de la Beka, dividida en tres circunscripciones, la batalla parece ganada por Amal-Hizbulah, aliados a la oposición plural, aunque pueden haber sorpresas, así como en Zahle, donde compiten pro y anti sirios en las mismas listas. EFE
ks-fa/jam