París, EFE . El ruso Marat Safin se mostró más fuerte mentalmente que el español Juan Carlos Ferrero y dejó Roland Garros sin su campeón de 2003 en un frenético encuentro de tres horas y 46 minutos.
El actual ganador del Abierto de Australia se impuso por 7-6 (5), 7-5, 1-6 y 7-6 (2), en un gran partido, en el que Ferrero pudo haberse hecho con los dos primeros sets, pues el valenciano sacó con 5-4 en el primero y dispuso de ventaja de 3-0 y 4-1 en el segundo. Pero el Safin de las grandes ocasiones se mostró inmenso en la pista Phillippe Chatrier para anularlas, sobre todo gracias a un revés cruzado inconmensurable.
"El partido se ha definido por tan sólo un par de puntos", dijo luego Safin, que ganó 142 por 145 del español, "pero intenté mantenerme tranquilo, porque cada uno aquí es muy importante, y sobre todo si juegas contra Ferrero. Si te vuelves loco contra él, se despega inmediatamente", añadió el ruso, que sufre tendinitis en su brazo derecho y se mantiene a base de analgésicos.
Safin lo sabía perfectamente, pues este año ha perdido las dos ocasiones contra Juan Carlos, y además en dos citas importantes, los Masters Series de Montecarlo y Hamburgo, ambos sobre tierra, para decantar la balanza, hasta hoy favorable al valenciano 5-4.
Con Ferrero fuera, son ya cuatro los excampeones de París que han abandonado la competición. Antes lo hicieron el estadounidense Andre Agassi, el español Albert Costa y el brasileño Gustavo Kuerten.
La victoria de Safín le coloca de nuevo en los octavos de final de París donde no podrá despistarse de nuevo. Le sale al paso el español Tommy Robredo, que con una gran autoridad se deshizo del zamorano David Sánchez, por 6-4, 6-3 y 6-1, en una hora y 54 minutos.
Safin y Robredo se han enfrentado en seis ocasiones, con 4-2 para Marat que ganó la última el pasado año en los cuartos de final de Estoril. "Tendrá que jugar al máximo para ganarme", señaló un confiado Robredo que sólo ha perdido un set en tres partidos.
En el cuadro femenino, Nuria Llagostera, 46 del mundo, se colocó por primera vez en los octavos de final de un Grand Slam, con una victoria sobre la francesa Nathalie Dechy, 13 favorita, por 7-6 (1) y 6-2, en una hora y 34 minutos.
Dechy era una peligrosa y dura rival que éste año había llegado a las semifinales del Abierto de Australia y de Estrasburgo, además de los cuartos de final de Indian Wells y Varsovia, y que esta semana está situada en el puesto 16 del mundo.
"Estoy muy contenta porque he ganado a una francesa en Francia y en la pista Suzanne Lenglen, con todo el público a su favor, lo que que no es nada fácil. Me había quedado en tercera dos veces y lo he podido superar", dijo Llagostera. "Para mí, es un honor estar en cuarta ronda junto a Carlos (Moyá) y Rafa (Nadal)", añadió Nuria.
Son buenos tiempos para Nuria que llevaba casi tres años de bajón y que acabó 2003 en el puesto 139. Una mala racha que se sumaba al gran drama familiar que se produjo hace cinco temporadas, cuando su único hermano Jordi falleció en un trágico accidente de tráfico en Cala Millor.
La jugadora balear, la última de la siete españolas que comenzaron este año, se ha ganado el derecho de enfrentarse ahora con la rusa Maria Sharapova, campeona de Wimbledon y del Masters, que en las dos temporadas anteriores siempre ha cedido en París con hispanohablantes. En 2003, contra Magui Serna, en primera ronda, y un año después, con la argentina Paola Suárez, en cuartos.
Pero la valenciana Anabel Medina no pudo con la belga Justine Henin-Hardenne, que se ha convertido ya en una especialista contra españolas, pues lleva tres muescas de esta nacionalidad este año en París: Conchita Martínez, y Virginia Ruano. Con todas ha tenido problemas, y también con Anabel, que en un fenomenal primer set llegó a dominar por 5-0 en 26 minutos, para cerrarlo luego por 6-4.
La lástima es que la valenciana no se creyó realmente que podía imponerse a la ganadora del 2003, y a una de las jugadoras más en forma del momento, y dejó de ser agresiva.
Henin lleva ya 20 partidos ganados consecutivamente y un balance de 23-1 desde que regresó al circuito en marzo. La belga se enfrentará ahora con la ex campeona del Abierto de Estados Unidos, la rusa Svetlana Kuznetsova, que se impuso a la estadounidense Marissa Irvin por 6-1, 2-6 y 6-0, con lo que tan solo Lindsay Davenport mantiene vivo el pabellón USA, de los 22 representantes que comenzaron el torneo.