Washington, 7 mar (EFE).- La obra de uno de los precursores de Goya y el surrealismo, el grabador y arquitecto Giovanni Battista Piranesi (Venecia 1720-Roma 1778), se exhibe por vez primera en la capital de EEUU.
Un total de 24 grabados del artista, todos pertenecientes a la Real Academia de San Carlos, se exponen en el Instituto Italiano de Cultura hasta el próximo 3 de abril, tras haber pasado ya por el Instituto Español Reina Sofía de Nueva York.
El tenebrismo de Piranesi, uno de los artistas del grabado más importantes de la historia, es fácilmente identificable en algunas obras del pintor español Francisco de Goya, y su huella también se aprecia en artistas surrealistas como Giorgio de Chirico.
Los aguafuertes exhibidos reflejan los grandes temas de la obra del artista, como son los relacionados con la antigüedad, la arquitectura y la escenografía.
Su recreación de edificios y ruinas de Roma, ciudad que se convirtió en su principal fuente de inspiración, determinaron una forma de ver el pasado clásico que perduró durante mucho tiempo.
La Generalitat Valenciana ha cedido los grabados, que se guardan en el Museo de Bellas Artes de Valencia, para la exposición.
La secretaria autonómica de Cultura de la Generalitat, Concepción Gómez, se refirió al "símbolo de los nuevos tiempos" que supone que "la obra de un artista italiano, que se guarda en España, se exponga en Estados Unidos".
"La presencia de Piranesi en Washington supone un hito en la exhibición de la obra del artista, que nunca había estado en esta ciudad", aseveró Gómez.
Piranesi, al igual que Goya más tarde, explora los lugares más ocultos y oscuros del alma humana.
Ambos pintores pertenecen al arte de lo horroroso y lo macabro, antecedentes directos del expresionismo que encontrará su culminación en el siglo XX, en artistas como Francis Bacon. Sin embargo, Piranesi utiliza una técnica puramente romántica.
Hay dos grandes series dentro de los grabados expuestos: la de cárceles imaginarias ("Carceri d'invenzione") y la de vistas de Roma ("Vedute").
Apasionado por el pasado de Roma y por la historia de la antigüedad, Piranesi participó en la corriente de retorno al mundo clásico.
A diferencia de la generación que le precedió y de algunos de sus coetáneos, no dirigió su mirada a Rafael o a los Carracci como modelos de la belleza clásica sino que retrocedió más aún en el tiempo, directamente a las fuentes que constituyen los restos de la antigüedad.
En sus obras se acentúa el aspecto ruinoso del monumento y lo agreste de la naturaleza que lo rodea.
Arquitectura y naturaleza se funden mediante la aplicación de fuertes contrastes de luz y sombra, resaltando el aspecto resplandeciente de la naturaleza que envuelve los monumentos del pasado con su desorden salvaje, libre del control de la mano del hombre. EFE
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