Pekín. Las autoridades chinas no descartan, pese al notable descenso de los niveles de agua, el desbordamiento del lago Dongting, en el centro de China, debido a la inminencia de nuevas precipitaciones, informó hoy la agencia oficial Xinhua.
Los servicios de meteorología pronostican intensas lluvias para las próximas 48 horas que podrían acabar con el optimismo que reinaba en Hunan el fin de semana, por lo que prosiguen los trabajos para reforzar los diques de contención.
En estos momentos el peligro de inundaciones se cierne sobre la ciudad de Wuhan (capital de la provincia de Hubei), que alberga a más de siete millones de habitantes y está surcada de este a oeste por el río Yangtsé, el más grande de Asia.
Pese a la alarma inicial, los funcionarios del ayuntamiento descartan un desastre de proporciones similares al de 1998. "He trabajado en esta ciudad durante 20 años y fui testigo directo de las inundaciones de hace cinco años. En esta ocasión, los niveles de agua están lejos de los del 98", declaró un funcionario.
Además, los diques que bordean el Yangtsé en esta provincia han sido reforzados durante los últimos días por un ejército de más de un millón de voluntarios, por lo cual no se esperan mayores riadas cuando las aguas alcancen su punto crítico, el martes, en Wuhan.
El ministro de Recursos Hidrológicos, Wang Shucheng, se ha desplazado a la capital de Hunan, Changsha, para dirigir personalmente el dispositivo de emergencia por inundaciones, vigente en el centro de China.
La provincia de Jiangxi, al este de Hunan, que acoge el lago Poyang -de una superficie similar al Dongting- también ha levantado la voz de alarma y, en concreto, la ciudad de Jiujiang ha movilizado a toda la población para colaborar en las labores de contención de las aguas.
Estas inundaciones coinciden en el tiempo con la sequía que aqueja a más de dos millones de personas en la provincia costera oriental de Shandong, causada por una anormal falta de precipitaciones.
Este año las riadas se han cebado con inusual virulencia en el cinturón seco de China, particularmente en las provincias septentrionales de Shaanxi y Shanxi y en la provincia de Xinjiang, donde se encuentra Taklimakán, el mayor desierto del país.
Edición periodística: Gerardo González y Juan Fernando Lara . Fuente: agencias.