San José, 12 jul (ACAN-EFE).- Una nueva denuncia por tres violaciones agravadas y un intento de violación fue interpuesta contra el sacerdote costarricense Enrique Vázquez, prófugo de la justicia, por abuso contra un menor a mediados de la década pasada.
Casa Alianza, una organización internacional que trabaja por la defensa de los niños en Centroamérica, dijo hoy que la denuncia fue interpuesta el pasado jueves en Orotina, 60 kilómetros al oeste de San José, donde trabajaba el sacerdote.
Según Casa Alianza, hace doce años, el menor que tenía once años de edad y ahora tiene 23 y cuya identidad se mantiene protegida, era invitado por Vázquez a salir de paseo y aprovechaba esos momentos para abusar sexualmente de él.
El joven indicó a un programa de apoyo legal de este organismo no gubernamental que el religioso "me violó y desgració la vida".
La denuncia señala que en una ocasión, la víctima acompañó a Vázquez a una oficina de la ciudad de Alajuela, a 20 kilómetros de la capital, donde se encontraban otros sacerdotes, quienes presuntamente quisieron abusar de él.
Por medio de un comunicado, Casa Alianza indicó que al menos otras diez "víctimas están considerando la posibilidad de interponer sus denuncias" contra este sacerdote.
Bruce Harris afirmó que incluso estudian la posibilidad de interponer demandas millonarias contra la Iglesia Católica por los daños causados a estas víctimas, de familias humildes, que no han tenido la posibilidad de recibir atención sicológica.
"Se está tratando de cuantificar cuanto vale la inocencia de un menor. En Estados Unidos se han presentado demandas de hasta diez millones de dólares", indicó el dirigente humanitario a la prensa.
"Hay muchos jóvenes que están sufriendo actualmente por abusos en su contra", dijo Harris y añadió que el sacerdote Vázquez debe entregarse a la justicia costarricense.
El último rastro de Vázquez fue hallado en el poblado hondureño de Güinope, en marzo pasado, donde ejercía labores sacerdotales, pero luego desapareció y han circulado versiones de que posiblemente esté en Nicaragua.
El caso contra el cura se remonta a 1988, cuando un primer niño lo denunció por supuestos abusos sexuales a mediados de la década pasada, en Pocosol, norte de Costa Rica.
La Fiscalía General de Costa Rica acordó la semana pasada reabrir investigaciones contra el obispo Angel Sancasimiro, de la diócesis de Ciudad Quesada (norte del país), por favorecer supuestamente a este sacerdote prófugo.
El fiscal Henry Esquivel, quien tendrá a su cargo las pesquisas, indicó que la idea de la Fiscalía "es hacer una investigación lo más amplia posible para determinar si el obispo tuvo alguna responsabilidad".
Sancasimiro reconoció hace dos semanas que al menos en dos oportunidades tuvo conocimiento del paradero de Vázquez, pues incluso le ayudó a financiar un tratamiento en un centro religioso en Guadalajara (México).
Una primera causa contra el obispo fue archivada el pasado 20 de mayo, pues la Fiscalía no consideró que existía suficientes pruebas para determinar que había favorecido a Vázquez. ACAN-EFE
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