Madrid, 25 abr (EFE).- Imad Eddin Barakat, "Abu Dahdah", acusado de liderar una célula de Al Qaeda en España y ser cómplice del 11-S, negó hoy conocer a Mohamed Atta, uno de los pilotos que estrellaron los aviones contra las Torres Gemelas, y a Ramzi Binalshibh, uno de los supuestos "cerebros" de los atentados detenido en Pakistán.
"En mi vida he estado con esos hombres. No he tenido relación con ellos, ni llamadas telefónicas, ni personalmente", dijo Barakat a preguntas del fiscal, Pedro Rubira, quien pide para él 62.512 años de cárcel, la mayor pena solicitada para los 24 presuntos miembros de esta célula que son juzgados desde el viernes pasado en Madrid.
El procesado, quien afirmó no haber pertenecido a grupo terrorista alguno, negó que pudiera ser visto en el metro de la ciudad española de Barcelona antes del 11 de septiembre de 2001 junto con Atta y Binalshibh y que preparara en julio de ese año la reunión en la que supuestamente se gestaron los atentados o haber captado a pilotos suicidas.
Según el fiscal, "Abu Dahdah" y Driss Chebli, para quien pide 62.509 años de cárcel y que también está imputado en los ataques del 11 de marzo de 2004 en Madrid, prepararon junto a Mohamed Belfatmi, procesado en esta causa, y el huido Amer Azizi, a quien también se relaciona con el 11-M, la reunión con Atta y Binalshibh para "posiblemente determinar (la fecha de) los atentados" del 11-S.
Barakat negó conocer a Belfatmi y Said Bahaji, supuesto integrante de la célula de Hamburgo a la que se responsabiliza del 11-S, en cuya agenda se encontró su número y huido pocos días antes de los atentados a Pakistán.
Sin embargo, admitió conocer a Azizi, a Mohamed Haydar Zammar, uno de los miembros del comando del 11-S, y a una persona conocida como "Shakur", con quien mantuvo conversaciones telefónicas que fueron intervenidas, en una de las cuales le dijo, en agosto de 2001, que "habían entrado en el campo de la aviación e incluso habían degollado al pájaro".
"Abu Dahdah" indicó que "esa llamada no tiene nada que ver con lo que dicen ustedes, quiero escucharla para aclararla" y añadió que por la "casualidad" de ésta "me meten en un lío y me hacen fama de terrorista, hacen de nosotros un grupo terrorista".
El procesado, quien reconoció que "Shakur" le comentó que se había apuntado a una escuela de aviación, se preguntó por qué "no le han cogido en Inglaterra" y resaltó que éste "no tiene nada que ver con esa salvajada terrible".
Barakat reconoció haber viajado a Indonesia, pero negó haber estado allí en un campo de entrenamiento de Al Qaeda porque no "existe", o haber mandado "muyahidín" (combatientes islámicos) a ninguna guerra.
"Abu Dahdah" explicó que su relación con Jamal Zougam, uno de los supuestos autores materiales de los atentados de Madrid, se limitó a la venta de mercancías para su tienda de alimentación.
Señaló que tanto la "Alianza Islámica" o los "Soldados de Alá", organizaciones supuestamente creadas por él para reclutar "muyahidín", no existen y son "un invento" que ha visto en el sumario de este caso, al tiempo que rechazó haber participado en reuniones con algunos de los procesados en esta causa.
Barakat admitió conocer a Abu Qutada, quien tras permanecer varios años preso en Londres por su presunta relación con el 11-S está en libertad vigilada, y haber viajado entre 1995 y 2000 "bastantes veces" a verle porque "es un clérigo sabio conocido en el mundo musulmán y me gusta hablar con él".
Preguntado si le entregó dinero al periodista de la cadena de televisión "Al Yazira" Taysir Alony para que se lo llevara a Mohamed Bahaiah, supuesto correo de Osama Bin Laden entre Europa y Afganistán, en un principio lo negó, pero después recordó que podría existir "algo de eso", aunque la cantidad era mínima.
Hoy el tribunal acordó, como hizo el viernes con Alony, poner en libertad provisional por razones de salud al procesado Jamal Hussein, quien deberá personarse en comisaría los días que no tenga que asistir al juicio. EFE
na/it/acm/mm
(Con fotografía)