Los dos coprimeros ministros de Camboya, Hun Sen y el príncipe Norodom Ranariddh, confirmaron ayer la detención del dirigente jemer rojo, Pol Pot, y aseguraron que deberá comparecer ante un tribunal internacional para responder por crímenes de guerra."Lo encontramos junto con Khieu Samphan", afirmó el príncipe Ranariddh en alusión al dirigente jemer rojo que rompió recientemente con su jefe supremo Pol Pot, quien al parecer se lo llevó como rehén en su huida hacia el norte del país.
Ranariddh añadió que Pol Pot y Khieu Samphan se encontraban presos, pero que no podía precisar cuál eran su estado de salud.
Un sonriente Hun Sen, quien permaneció al lado del príncipe mientras este comunicaba la noticia a los periodistas, dijo que la primera medida a adoptar era "traer a nuestra presencia a quienes han sido detenidos".
El líder maoísta camboyano resistió durante varios días un cerco de más de 1.000 de sus exsoldados, quienes lo persiguieron implacablemente por una región selvática donde anteriormente lucharon contra el Gobierno.
La mayor parte de las víctimas (cerca de dos millones) del régimen de Pol Pot murieron a consecuencia del hambre y la depauperación en los campos de trabajos forzados conocidos como "campos de la muerte".
Miles de personas fueron ejecutadas en Camboya bajo el gobierno del Jemer Rojo por ser considerados "enemigos de la revolución".
Siguen las dudas
Sin embargo, el príncipe reconoció que no existían fuentes independientes que pudieran confirmar las noticias.
"La única fuente soy yo", dijo a los periodistas.
Pero los especialistas opinan que es llamativo que los dos coprimeros ministros hablasen después de haber recibido al primer ministro tailandés, Chaowalit Yongchaiyudh, para una visita oficial de 24 horas a Camboya.
Los tailandeses tienen una larga historia en relación con los jemeres rojos, pues muchos guerrilleros se encuentran en la frontera entre Camboya y Tailandia.
"El hecho de que Hun Sen se haya sentido tan tranquilo al lado de Ranariddh y que esté con él para el anuncio de la captura justo después de haber recibido a Yongchaiyudh es muy interesante", dijo un experto.
El príncipe Ranariddh afirmó que sus intenciones, así como las de Hun Sen, eran hacer comparecer a Pol Pot ante la justicia.
"Pol Pot será trasladado a Pnom Penh y los dos coprimeros ministros mandaremos una carta al Secretario General de las Naciones Unidas para pedirle que organice un (tribunal) criminal internacional para juzgar a Pol Pot", afirmó el príncipe.
Los coprimeros ministros, quienes estuvieron reñidos durante meses, se aislaron juntos durante diez minutos después del anuncio a la prensa. Ambos se fueron sonriendo y hablaron amistosamente.