Washington, 29 nov (EFE).- El Tribunal Supremo de EEUU validó hoy el derecho de los estados a legalizar el matrimonio homosexual, al rechazar la admisión a trámite de un recurso contra la decisión del estado de Massachusetts de autorizar este tipo de uniones.
Los magistrados del máximo tribunal de EEUU rehusaron admitir a trámite, sin comentarios, un recurso de organizaciones conservadores que buscaban la anulación de la decisión del Tribunal Supremo de Massachusetts, emitida hace un año.
Ese estado es el único del país que autoriza el matrimonio entre personas del mismo sexo.
El recurso ante el Supremo de Washington señalaba que la decisión de los jueces de Massachusetts era anticonstitucional, ya que suponía una usurpación del poder por parte de los tribunales.
Esta es la segunda ocasión -después de una petición rechazada en mayo pasado- en la que el máximo tribunal de Estados Unidos, que actúa a la vez como corte constitucional, se ha negado a intervenir en contra de los matrimonios homosexuales de Massachusetts.
Tras la decisión del Supremo de Massachusetts de considerar discriminatoria la ley que limitaba los matrimonios a un hombre y una mujer, la legislatura estatal tuvo que aprobar una nueva ley.
Desde entonces, unas 3.000 parejas homosexuales se han casado en ese estado.
A partir de esa decisión, el presidente George W. Bush defendió una enmienda a la Constitución de Estados Unidos para limitar el matrimonio a un hombre y una mujer, una idea que finalmente fue rechazada por el Congreso.
Sin embargo, organizaciones conservadores llevaron el asunto a referendo en once estados del país en las pasadas elecciones del 2 de noviembre, y en todos ellos ganó la enmienda a la Constitución estatal para prohibir el matrimonio entre personas del mismo sexo.
Esa posibilidad es la que estudia el actual gobierno estatal de Massachusetts, según ha avisado el fiscal general del estado, Thomas Reilly.
El legislativo estatal planea someter a votación una enmienda constitucional en las elecciones de noviembre de 2006.
El asunto de los matrimonios entre homosexuales cobró una importancia extraordinaria en las elecciones presidenciales del 2 de noviembre pasado, ya que, según creen los analistas políticos, dio a la derecha religiosa y a los más conservadores un incentivo extra para acercarse a las urnas en algunos estados clave para el resultado final.
Tras Massachusetts, los matrimonios saltaron a la palestra electoral cuando el alcalde de San Francisco, una de las ciudades con el porcentaje de gays y lesbianas más alto del país, decidió dar luz verde por su cuenta y riesgo a más de 4.000 uniones entre parejas del mismo sexo.
El alcalde creó así una "rebelión" entre ayuntamientos de todo el país que decidieron emular sus pasos, algo que paradójicamente podría haber perjudicado a la comunidad homosexual, ya que se produjo un sentimiento de rechazo entre amplios sectores de la población que se manifestaron en las elecciones contra una propuesta que les parece demasiado radical.
Por eso, a pesar de la decisión del Supremo de hoy, Bush podría dar pronto los pasos necesarios para que prospere la enmienda constitucional que vetaría estas uniones en todo el país.
Su principal asesor político Karl Rove, a quien se acredita con el diseño de la campaña que le dio la victoria frente a su rival John Kerry, dijo tras las elecciones que el presidente "apoyará totalmente" al Congreso -donde los republicanos tienen mayoría- para que se apruebe la enmienda a la Constitución federal.
El asunto es complejo porque, aunque la mayoría de los estadounidenses se opone a las bodas entre homosexuales, según indican las encuestas, tampoco están a favor de modificar la Constitución.
Por lo pronto, la vista está puesta en el 2006, ya que entonces entre doce y quince estados -entre ellos Massachusetts- podrían decidir separadamente sobre la cuestión en referendos. EFE
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