
Suiza rechaza la posibilidad de que Costa Rica atienda los asuntos entre sus Gobiernos desde la sede diplomática en Ginebra, como pretende el canciller, René Castro.
El embajador suizo en Costa Rica, Hans-Rudolf Hodel, dijo ayer que su Gobierno solo reconoce como representantes a los diplomáticos acreditados en su capital, Berna, o a quienes se les encarga esa función desde otras capitales cercanas, pero no desde Ginebra.
La ciudad suiza de Ginebra es la sede del Consejo de Derechos Humanos de las Naciones Unidas, por lo cual aloja numerosas representaciones de países, incluida la de Costa Rica.
Por eso el Canciller anunció que fusionará las sedes de Berna y Ginebra, con la idea de reforzar el equipo para atender las nuevas tareas de Costa Rica como miembro del Consejo de Derechos Humanos, a partir de julio.
René Castro dijo que la intención es quedarse solo con la sede diplomática en Ginebra, pues ahí se centrarán las mayores tareas. Desde ahí entonces pretende atender la relación con el Gobierno suizo.
El embajador Hodel, sin embargo, hace sus advertencias: “Eso no es posible. Ya tres veces hemos dicho que no es posible. Pueden trabajar desde Ginebra solo los países más pobres del mundo y Costa Rica no es el caso, por dicha”, dijo ayer.
También pueden hacerlo desde Ginebra los países que carecen de embajada suiza en su propia capital, pero Costa Rica sí la tiene en San José. “A Costa Rica no permitiríamos trabajar con nosotros desde Ginebra. Cancillería lo sabe”.
El Canciller dijo en un boletín oficial que quiere “un óptimo uso de los recursos para atender las nuevas responsabilidades del país en el Consejo de Derechos Humanos, sin afectar el trabajo bilateral con el país anfitrión”.
Castro se reunió el viernes con la presidenta suiza, Micheline Calmy-Rey, pero, según el embajador Hodel, no tocaron este tema.