La investigación fue encabezada por la Junta Administrativa del Condado de Estocolmo, después de que una querella formal señaló que el jurado noruego solía ampliar los criterios para conceder el premio, incluyendo causas ambientalistas, humanitarias y de otra Índole.
El vocero del gobierno local Olle Castelius confirmó que la investigación se ha desechado.
La decisión no criticó la designación de los ganadores del premio, pero declaró que el comité no tiene libertad absoluta respecto de la Fundación Nobel, con sede en Estocolmo, que supervisa el cumplimiento de la última voluntad de Alfred Nobel.