Cuzco (Perú). Las páginas del libro de la integración que Sudamérica comenzará a escribir hoy en Cuzco estarán escritas en español y portugués, idiomas prioritarios en un proceso en el que el inglés tiene poca cabida.
Al compartir el origen latino en sus idiomas, la mayoría de naciones sudamericanas ven aliviada una de las barreras para la integración y tienen ganado un gran camino que otros procesos, como el de la Unión Europea, aún deben afrontar, según varios expertos consultados por EFE.
Los países sudamericanos de habla hispana, junto con Brasil, cuyo idioma oficial es el portugués, y Guyana y Surinam, donde se habla inglés y holandés, respectivamente, constituirán hoy en la ciudad peruana de Cuzco la Comunidad Sudamericana de Naciones.
Junto l menos diez idiomas oficiales, como el quechua, el aymara, el español, el portugués y el guaraní, entre otros, coexisten en Suramérica cientos de dialectos.
En cuanto a los países con el español como lengua oficial, Hernán Rodríguez Castelo, miembro de la Academia de la Lengua de Ecuador, opinó: "tener una lengua común, a pesar de las diferencias locales y regionales, que nos permita entendernos, es una enorme fortaleza para cualquier relación".
Venezuela, Colombia, Ecuador, Perú, Chile, Bolivia, Argentina, Uruguay y Paraguay están hermanadas por el español en comparación con Brasil, que con el portugués y sus alrededor de 177 millones de habitantes representa más de la mitad de los 350 millones de habitantes de la futura Comunidad Sudamericana.
Sin llegar a ser una puerta infranqueable, Rodríguez Castelo considera que el idioma "ha creado una barrera entre Brasil y el resto de países", pero no supone amenaza a la integración, como lo demuestra el hecho que Brasil sea uno de los líderes del proceso.
"El lenguaje -dijo- implica muchas otras cosas. Tiene que ver con la visión del mundo, sistema de valores, formas de pensamiento. Es increíble todo lo que pesa el lenguaje en la vida humana. Tener una unidad de lenguaje significa tener una enorme base de unidad".
El portugués y el español estándar de reuniones como la III Cumbre Sudamericana que se celebra en Cuzco permite que fluya la comunicación de mejor manera dejando de lado jergas, hablas locales o regionales, consideró Rodríguez Castelo.
"La lengua es una realidad de unión, es un terreno común en el que todos nos movemos y nos podemos acercar. La lengua hace de todos los países un gran territorio común, por todo lo que implica de cultura, de visión del mundo", anotó.
Rodríguez Castelo considera que los restantes idiomas y cientos de dialectos que se hablan en Sudamérica no debilitarán el proceso de integración.
La Comunidad Sudamericana de Naciones que nace en Cuzco mira con atención el proceso de concreción de la Unión Europea, para la cual la diversidad de lenguas ha sido una enorme dificultad.
El presidente de la Academia de la Lengua de Ecuador, Carlos Córdova, consideró necesario tener en cuenta que el idioma español es el tercero en importancia en el mundo.
"Lo hablan 400 millones de personas, de manera que es una comunidad lingüística de primer orden", puntualizó recordando que los otros dos idiomas más hablados son el chino y el inglés.
A Córdova no le preocupa que el país más poblado de América del Sur, Brasil, no tenga al español como idioma oficial, a diferencia de la mayoría de naciones de la zona.
"No hay dificultad alguna -agregó- porque el portugués es un idioma romance como el español".
Sustentado en esa premisa, Sudamérica resulta ser una de las pocas regiones en el mundo que borra sus fronteras con la indeleble tinta del idioma aunque en su seno convivan varias lenguas.