Con la llegada de los primeros aguaceros, llegan también las primeras goteras, rebalsamientos de canoas y problemas de humedad. Sin embargo, el arribo del invierno no debe preocuparle si usted toma las medidas necesarias para que sus techos y canoas no sufran daños considerables.
Para empezar revise muy bien el estado general de la casa y, especialmente, el de los techos y canoas. El arquitecto Ricardo Mata, de la empresa ConstruTec, aconseja verificar que la cubierta esté en perfectas condiciones, es decir, que no hayan láminas desprendidas, corroídas o con fisuras que puedan dar paso a una gotera; lo mismo que clavos o tornillos desajustados u oxidados.
Las canoas, los botaguas y bajantes son elementos que deben revisarse para evitar rebalses o roturas que pueden causar inundaciones al interior de la casa.
Recuerde que con el verano, es común que el sol y la brisa acumulen hojas, palillos, polvo y ceniza en aquellos elementos que sirven para captar las aguas que corren por jardines, terrazas y cocheras.
Si hay árboles, sobretodo de ciprés o pino cerca de los techos, la limpieza de las canoas y sus componentes debe ser más rigurosa, pues el alto nivel de ácidos que producen estos árboles y que se mezcla con el agua llovida, tiende a corroer los esmaltes de la pintura, especialmente en cubiertas de acero esmaltadas, dijo Mata.v Si las canoas incorporan soportes, agregó, hay que revisar que se encuentren debidamente ajustados y alineados para la correcta evacuación de las aguas. Lo mismo sucede con los tornillos y clavos: Entre más ajustados estén, menos riesgo de filtraciones, asegura el arquitecto. Si la cubierta incorpora empaques, de igual forma se recomienda revisar muy bien el estado en que se encuentran y cerciorarse de que estén bien ajustados.
Hongos y humedad. Las cubiertas de teja, ya sean de barro o concreto, suelen verse afectadas por líquenes u otros hongos que ocasionan que el agua se estanque y no pueda correr libremente hacia las canoas y bajantes. Por eso, es bueno revisarlos y de detectar algún hongo, usar el producto ideal para eliminarlo.
Recuerde que en las láminas de zinc, los hongos aparecen como manchas negras, o verdes si se trata de algas. Para eliminarlas, deben lavar se las láminas con agua, jabón y cloro; si esto no se hace, el hongo puede reproducirse con fuerza.
Tenga en cuenta que si la pintura que va a eliminarse es brillante, se debe lijar muy bien la lámina y luego aplicar el nuevo color. Si se trata de una cubierta esmaltada, que también presenta manchas persistentes, lo ideal es lavarla con un jabón comercial neutro y posteriormente aplicarle una mezcla (50-50) de vinagre diluido en agua.
Las cubiertas de teja deben restregarse con un cepillo de cerda plástica (no metálica) para evitar un desgaste del acabado. Las llamadas asfálticas merecen especial atención: Es importante verificar que no hayan piezas desplazadas, despegadas o flojas, porque esto facilita la filtración del agua hacia el sustrato de madera que le da soporte y puede pudrirse, apuntó Mata.
Ojo a la corrosión . Si deja pasar mucho tiempo antes de decidirse a pintar el techo de su casa, este será presa fácil de la corrosión, que se presenta cuando la humedad penetra en el zinc y lo oxida.
Si esto ocurre, dentro de seis o siete años, no le quedará más remedio que cambiar toda la estructura metálica y el costo de su inversión será mayor. Para Fernando Ruiz, gerente de servicio técnico de Kativo, priorizar dentro del presupuesto lo necesario para pintar el techo es importantísimo para quienes están construyendo su casa.
Hay que aprovechar que se trata de una superficie nueva, que aún no ha sido alterada por factores ambientales y tampoco ha sufrido el proceso de corrosión para pintarla y garantizarle muchos años de vida útil, aseveró.
En caso de tratarse de una superficie metálica que ya está pintada, se recomienda darle mantenimiento cada tres o cuatro años. Si se detectan problemas avanzados de corrosión, lo mejor es acudir a un técnico para que valore si se está a tiempo de tratarlos o si es necesario cambiar algunalámina, dijo Ruiz. Así es que ojo a sus techos y manos a la obra...