
Londres. EFE. El medio siglo que cumplió el viernes el cantante británico Steven Morrissey coincidió con su gira mundial, pero también con las conjeturas sobre su salud.
Es imposible hablar de Morrissey sin la referencia al grupo de culto de los 80, The Smiths.
La peculiar e inconfundible personalidad del cantante definió a esta formación de Manchester. Por su vanidad, su excentricidades, sus manías y sus aires caprichosos.
Pero sobre todo por una voz magnética y el surrealismo de unas letras que han creado escuela y han tratado de imitar, no siempre con éxito, tantas bandas actuales.
A Mozzer le tocó soplar velas sumergido en plena vorágine laboral y, a la vez, ante una legión de fieles en vilo a causa de los “motivos de salud” no revelados, que provocaron el aplazamiento de varios de sus conciertos.
En EE. UU., el cantante anuló los primeros shows de su gira en febrero, tras caer indispuesto. Al parecer, Morrissey tenía algún problema con sus cuerdas vocales. Se recuperó, eso sí, para desatar los elogios de la crítica al poner en escena actuaciones de nota 10.