
Glendale. EFE. Victorioso tras enfrentarse a los extraterrestres en La guerra de los mundos , el cineasta estadounidense Steven Spielberg dirige ahora su fuerza fílmica a otro campo de batalla: las luctuosas Olimpiadas de Múnich en 1972.
Se trata de un proyecto polémico que el realizador de 58 años lleva gestando desde hace cinco, aunque ni siquiera ha podido darle título.
El filme se aleja de las fantasías extraterrestres y de las criaturas jurásicas de la filmografía de Spielberg para acercarse de nuevo a la crudeza y realismo de otras de sus películas basadas en hechos históricos, como La lista de Schindler o Salvar al soldado Ryan , ambientadas en la II Guerra Mundial.
"El ataque en Múnich del grupo Septiembre Negro (terroristas palestinos) y la respuesta israelí fue un momento clave en la historia contemporánea de Oriente Medio", declaró esta semana el realizador durante la presentación oficial de la producción.
Además de utilizar los estudios de DreamWorks en Glendale (California), la película se rodará en Nueva York y en diversos puntos de Europa, con el estreno previsto para el 23 de diciembre.
Los hechos ocurridos en setiembre de 1972 en la ciudad bávara, en los que murieron 11 atletas olímpicos israelíes, servirán de punto de partida del largometraje.
Desde ahí, Spielberg se centrará en la historia del grupo de agentes del Mossad, el servicio secreto israelí, encargado de encontrar y asesinar a los 11 palestinos que llevaron a cabo la acción terrorista de las Olimpiadas.