
“Las Soyuz son absolutamente fiables. No hay motivo para preocuparse. Además, son mucho menos costosas que los transbordadores”, aseguró Vitali Davídov, subdirector de la agencia espacial rusa Roscosmos.
Medio siglo después de la hazaña del primer cosmonauta de la historia, Yuri Gagarin, las Soyuz asumen de nuevo el protagonismo de la carrera espacial.
“No hemos dejado de evolucionar. La seguridad es la máxima prioridad. Ahora, las nuevas Soyuz (TMA-M) están equipadas con sistemas computarizados digitales y no analógicos como antaño”, dijo.
”Las Soyuz garantizan todas las necesidades de la ISS. Es verdad que no tendremos relevo durante varios años y esto es una gran responsabilidad, pero contamos con una treintena de Soyuz y cargueros Progress en funcionamiento o en construcción”, comentó.
Mientras, 14 astronautas estadounidenses perdieron la vida en las explosiones de los transbordadores Challenger en 1986 y Columbia en el 2003.
“Las Soyuz y los transbordadores son incomparables. Son naves de distinta clase. Nuestras naves están diseñadas para el traslado y retorno de cosmonautas, pero no para el transporte de carga, mientras los transbordadores podían llevar hasta 30 toneladas”, dijo.
Davídov considera que los transbordadores son un hito en la historia de la conquista espacial, pero recuerda que su jubilación era inevitable debido a su alto coste, ya que cuando nació el proyecto hace 30 años se habló de que para garantizar su rentabilidad debían efectuarse entre 10 y 15 vuelos anuales.
En cuanto a los turistas espaciales, Davídov reconoció que Roscosmos ha descartado por el momento su retorno a la ISS tras más de dos años de paréntesis, ya que está habitada ahora por seis inquilinos y no por tres, como antaño.
“Habrá que esperar unos dos o tres años. La rotación ahora es muy compleja. Existe la posibilidad de que los turistas viajen en una nave adicional especialmente habilitada para ellos. Veremos”, dijo.