"No es lo mismo hacer teatro que vivir del teatro", cuenta, a quien quiera escucharla, Ana Poltronieri. "Hacer teatro es muy saludable, pero vivir de él, puede ser extenuante".
Y si lo dice ella, debe ser cierto, porque la Poltro se subió al escenario casi todas las noches por más de 50 años. Ahora, hace ya cinco años que no actúa y sin embargo, verla y escucharla sigue siendo un espectáculo.
Por eso, el Instituto Internacional del Teatro (ITI) decidió homenajearla y el próximo 27 de marzo día mundial del teatro le entregará el premio Mi vida en el teatro. El premio es una medalla y la entrega se realizará en la ciudad de Veracruz, México.
"Hace tiempo que no actúo y hace añales que no viajo, así que este premio me tiene emocionada y ajetreadísima con todo eso de renovar pasaporte y hacer maletas". Y es que Ana ya no sale demasiado de su casa, será porque en ella tiene de todo: ángeles, gatos, libros, cristos, candelas, fotos, afiches y cuadros se amontonan en todos los rincones y no le dejan espacio al aburrimiento.
"Le tengo horror al vacío y, además, estoy enamorada de todas las cosas. Yo conmigo misma la paso muy bien. Será que una, cuando hace teatro, se vuelve una especie de mujer habitada y guarda, bajo la piel, tanates de personajes".
Su vida en el teatro
"Nunca me imaginé hacer teatro, ni siquiera lo pensé", recuerda la Poltro y recuerda también que un día estaba en la universidad, viendo un ensayo de teatro al aire libre y que ese día había faltado una actriz. "De pronto, me llamaron y me pidieron, por favor, que me acercara para leer un papel. Enseguida estaba yo vestida, maquillada y moviéndome de un lado al otro del escenario. Y en eso pasaron cincuenta años y cuarenta y cinco obras".
Antes de dedicarse a actuar, ella era maestra en una escuela unidocente de Tibás. Luego, por mucho tiempo pasó los días en la escuela y las noches sobre los escenarios. Por suerte nunca abandonó la docencia, porque ahora es la pensión del magisterio la que le permite vivir. "El teatro me dio mucha satisfacción y muchos premios pero nada de plata y eso es torta porque lo único que tranquiliza los nervios es el dinero, digo yo que no lo tengo", afirma Ana medio en serio, medio en broma, por que su vida en el teatro no la cambia por nada.
"Cuando una se sube al escenario se olvida hasta que tiene casa. Una juega a que es reina, juega a que está enamorada, a que es una sirvienta, a que tiene noventa años, y luego quince, y luego treinta y cinco, y luego y luego y luego... es fascinante, es mágico y es agotador. Yo hasta el sueño fui perdiendo".
Sin embargo, ahora, después de cinco años de haberse retirado, Ana Poltronieri vuelve a soñar con volver a las tablas: "Si alguien me llama para actuar yo voy. Siento mucha nostalgia, mucha cabanga. Todavía puedo actuar: sigo siendo guerrera solo que ya no peleo".
La historia deun premio
El premio Mi vida en el teatro lo otorga el Instituto Internacional del Teatro (ITI)
Esta organización se fundó en 1948 en París y reúne a trabajadores de la danza y el teatro en 90 países.
Fueron miembros del ITI: Eugene Ionesco, Peter Brooke y Alicia Alonso.
Desde 1999, Costa Rica, a través del Ministerio de Cultura, forma parte del ITI.
La sede nacional está en la oficina de Abya Yala y la inscripción está abierta a todas las personas que se dedican al teatro y danza.
Además de Ana Poltronieri serán galardonados actores de Argentina, Uruguay, Perú, Ecuador, Chile, Cuba y México.
El premio se entregará en Veracruz, México el 27 de marzo del 2001.