Londres . Los dos detenidos como sospechosos del asesinato de Jessica Chapman y Holly Wells no eran la simpática y afable pareja que aparentaban en el colegio donde trabajaban, sino que, al parecer, esconden un pasado irregular y llegaron a Soham con nombres falsos.
Según la prensa británica, Ian Huntley, de 28 años, y Maxine Carr, de 25, quienes ejercían de conserje y maestra auxiliar en la escuela de las niñas, llegaron al pueblo hace tan sólo nueve meses y, por alguna razón desconocida, lo hicieron con un alias.
Quizás con el deseo de empezar de cero, Maxine se cambió su apellido original, Capp, por el de Carr, e Ian, quien justo acababa de conseguir su empleo de conserje, empezó haciéndose llamar Dixon -el apellido de soltera se su madre- en lugar de Huntley.
La prensa británica atribuye a la pareja un pasado oscuro, pleno de cambios de trabajo y de residencia.
Según el rotativo "Daily Express", todos los exnovios de Maxine coinciden en afirmar que tiene una personalidad muy variable, que un minuto "es pura simpatía y extroversión" y al siguiente "es tímida e introvertida".
Por su parte, Ian fue siempre "un mujeriego", según algunos de sus conocidos, y hace siete años vivió durante nueve meses con una menor de 15 años, Katy Webber, según el citado tabloide.
Los parientes de los sospechosos, quienes aún no han sido imputados de ningún cargo aunque permanecen bajo custodia policial, no pueden creerse lo sucedido.
La madre de Maxine, Shirley Capp, dice al "Daily Mail": "Mi hija le adora (a Huntley)... y no es una asesina". Su tío, Charlie Suddaby, a quien la policía quiere interrogar, afirma que "todo esto es una gran sorpresa para nosotros".
Las exnovias de Huntley parecen adorarle, de acuerdo con los testimonios a la prensa.
El padre de Huntley, Kevin Huntley, podría tener alguna vinculación con el caso: la policía está registrando su casa en el pueblo de Littleport, a 15 kilómetros de Soham. También se sabe que el hombre había vivido en una cabaña cerca de la arboleda donde los cadáveres de las niñas fueron encontrados por unos paseantes el sábado pasado.
Los agentes dan ya por seguro que los restos hallados en el bosque cerca de Mildenhall (este de Inglaterra) son los de las pequeñas, a la espera de la confirmación forense, que aun tardará unos días.
Los cuerpos de Jessica y Holly fueron trasladados hoy al hospital de Addenbrooke, en la ciudad de Cambridge (sudeste), para ser analizados por un equipo de expertos.
Mientras tanto, la policía sigue registrando el complejo escolar donde trabajaban los sospechosos, que incluye un instituto, el Soham Village College, y la escuela de primaria de Saint Andrews, donde estudiaban las menores.
El domingo registraron también un aparcamiento con instalaciones para el lavado de coches.
Los habitantes de Soham continúan en estado de conmoción tras conocerse la noticia del asesinato y ser detenidos dos convecinos como presuntos autores del crimen.
Tanto es así que las autoridades locales han puesto un equipo de psicólogos a disposición del personal y de los alumnos de la escuela de las niñas, así como también hay una línea telefónica abierta para todos los ciudadanos que ofrece apoyo moral.
Personalidades británicas han expresado sus condolencias a los familiares de Jessica y Holly y al pueblo de Soham en general.
El primer ministro, Tony Blair, de vacaciones en Francia, está "muy conmocionado" por el caso, según afirmó hoy un portavoz de su oficina en Downing Street, y se "solidariza" con los padres de las pequeñas.
El arzobispo de Canterbury, George Carey, animó a los vecinos de las familias a rezar y llorar con ellos la pérdida de las niñas.
Edición periodística: Gerardo González y Juan Fernando Lara . Fuente: agencias.