Desde hace ocho años, grupos de jóvenes estadounidenses llegan a nuestro país para conocer y estudiar las maravillas del bosque lluvioso. La fibra que tejen las arañas, el veneno de cierta hormiga, la composición química de alguna planta... esos son sus temas de interés.
La visita de estos jóvenes se produce mediante un proyecto de The Forman School, un colegio de Connecticut, Estados Unidos, que desde hace ocho años visita la reserva biológica Rara Avis, en Horquetas de Sarapiquí, con estudiantes interesados en el ambiente.
Durante dos semanas, los jóvenes viven la experiencia del bosque lluvioso y realizan diferentes proyectos de investigación asesorados por expertos.
Precisamente, estudio del veneno de las hormigas bala, monitoreo de aves y estudio de la tela de araña fueron algunas de las actividades que estos jóvenes de entre 17 y 18 años realizaron en su última visita a la reserva, que finalizó el 16 de marzo.
Los proyectos
Cada estudiante que visita Rara Avis es recomendado y escogido por sus profesores.
Durante siete meses recibe capacitación en su país para aprovechar al máximo la visita al nuestro. Este año viajaron 13 muchachos, siete Forman School y el resto de dos colegios públicos.
Fueron divididos para trabajar en seis diferentes proyectos: con aves, insectos, reptiles y anfibios, orquídeas y palmas, mamíferos y arañas y escorpiones.
"El objetivo de las investigaciones es aplicar los conocimientos adquiridos, buscando alternativas de uso sostenible para los recursos", explicó Twan Leenders, un guía holandés de Rara Avis y que tiene varios años de trabajar con este grupo.
Jesse Resnick y Julie Grinvalsky fueron quienes se encargaron de estudiar plantas, entre ellas la palma de vidrio (Geonoma epetidala).
"Estudiamos las condiciones en las que crecen, cómo se polinizan, hicimos mediciones de las hojas, de la altura. Cualquier información que se obtenga sobre esta planta es muy valiosa para los científicos, debido a que la mayoría de su población (90 por ciento) vive en Rara Avis", expresó Jesse.
Por su parte, Dave Martin y Darren Boyd tuvieron a su cargo el estudio de algunos insectos, entre ellos las hormigas bala. Ellos les sacaron veneno con la esperanza de que esta sustancia sea útil en el campo de la medicina.
"Tenemos una teoría, y es que el veneno de estas hormigas excita las neuronas, por lo tanto pensamos que puede servir en caso de infartos", explicaron.
Adam Pearlstein y Sara Parkton estudiaron reptiles y anfibios. Según sus observaciones, es probable que los senderos que llevan a la reserva biológica estén siendo utilizados como un corredor por algunos animales, pues se encontraron otras especies de anfibios nunca antes vistas allí.
Otro proyecto fue el de Doug Abbott y Dan Osborne, quienes estudiaron arañas y escorpiones. En el caso de las arañas utilizaron la conocida Golden Orb (Nephilia clavipes) cuya seda es la fibra natural más fuerte conocida por el hombre.
"Recolectamos la seda que producía la araña mientras caminaba (una produjo 20.35 metros en 15 minutos), luego la juntamos y fue imposible separarla", contó Doug.
"La idea es que aquí se podrían crear granjas de arañas productoras de seda, los habitantes de la zona podrían vivir de una empresa así sin dañar el ambiente", comentaron.
Un par de muchachas se encargó de estudiar aves migratorias. Con la ayuda del ornitólogo Frank Gallo, montaron unas redes para atrapar las aves. "Las anillamos para que cuando alguien más las observe en otro país pueda saber cuál ha sido la ruta que han seguido", explicó Brinna Keilty.
Para anillar las aves hay que ser muy cuidadoso y hacerlo lo más rápido posible para que no se asusten, dijo Laura Moran.
El último proyecto fue el estudio de algunos mamíferos como dantas, murciélagos y ratas, realizado por Alissa Kaligren, Trevor Childress y Caitlin Donohve.
Para ellos fue una gran experiencia observar por primera vez una danta de unos 500 kilos, animal muy difícil de ver. "Seguimos sus huellas y estudiamos sus patrones de comportamiento. Esta información es importante por tratarse de un animal en peligro de extinción", afirmó Alissa.
Hacer una diferencia
La creadora de este programa es la bióloga Wendy Welshans. Ella escuchó hablar sobre Rara Avis y le pareció un excelente lugar para llevar a cabo el proyecto.
"Todos los años se retoman los estudios que se hicieron el año anterior. Tenemos la meta de que enseñando en un lugar así, podemos hacer una diferencia", afirmó.
Wendy opina que con estos viajes los estudiantes ganan confianza en ellos mismos y aprenden a valorar la experiencia de la investigación por el resto de sus vidas.
Con Wendy viajó un grupo de profesores y expertos en diferentes ramas de la biología: Virgina Kennard, April Devereux-Allen, Paul Sweeney, Eric Ahner y Frank Gallo, quienes además contaron con al apoyo de los guías y personal de Rara Avis.
Según Wendy, la experiencia y la información que han obtenido a lo largo de estos años, le han dado un cierto prestigio al grupo. Tanto así que varios de los resultados de las investigaciones son enviados a universidades, museos u otras instituciones para enriquecer los datos que se manejan.
En poco tiempo, la reserva biológica Rara Avis se ha convertido en una casa de estudio para muchos científicos e investigadores, gracias a la iniciativa de su creador, Amos Bien, quien creyó que era posible crear una reserva biológica y vivir de ella sin explotar los recursos.
Visitantes de lupa
Además de The Forman School, otras organizaciones e instituciones que han visitado Rara Avis para hacer investigaciones son:
- Green Heritage
- Global Roots
- Organización de Estudios Tropicales (OET)
- Fundación Neotrópica
- Universidad de North Dakota
- Prescott College, de Arizona y otras universidades del mundo.
Fuente: Johnny Vargas, gerente general de Rara Avis.
Los estudiantes de The Forman School son entrenados durante siete meses para recolectar información de campo sobre especies en peligro de extinción.
Durante siete meses recibe capacitación en su país para aprovechar al máximo la visita al nuestro. Este año viajaron 13 muchachos, siete Forman School y el resto de dos colegios públicos.
Fueron divididos para trabajar en seis diferentes proyectos: con aves, insectos, reptiles y anfibios, orquídeas y palmas, mamíferos y arañas y escorpiones.
"El objetivo de las investigaciones es aplicar los conocimientos adquiridos, buscando alternativas de uso sostenible para los recursos", explicó Twan Leenders, un guía holandés de Rara Avis y que tiene varios años de trabajar con este grupo.
Jesse Resnick y Julie Grinvalsky fueron quienes se encargaron de estudiar plantas, entre ellas la palma de vidrio (Geonoma epetidala).
"Estudiamos las condiciones en las que crecen, cómo se polinizan, hicimos mediciones de las hojas, de la altura. Cualquier información que se obtenga sobre esta planta es muy valiosa para los científicos, debido a que la mayoría de su población (90 por ciento) vive en Rara Avis", expresó Jesse.
Por su parte, Dave Martin y Darren Boyd tuvieron a su cargo el estudio de algunos insectos, entre ellos las hormigas bala. Ellos les sacaron veneno con la esperanza de que esta sustancia sea útil en el campo de la medicina.
"Tenemos una teoría, y es que el veneno de estas hormigas excita las neuronas, por lo tanto pensamos que puede servir en caso de infartos", explicaron.
Adam Pearlstein y Sara Parkton estudiaron reptiles y anfibios. Según sus observaciones, es probable que los senderos que llevan a la reserva biológica estén siendo utilizados como un corredor por algunos animales, pues se encontraron otras especies de anfibios nunca antes vistas allí.
Proyectos y proyectos
Otro proyecto fue el de Doug Abbott y Dan Osborne, quienes estudiaron arañas y escorpiones. En el caso de las arañas utilizaron la conocida Golden Orb (Nephilia clavipes) cuya seda es la fibra natural más fuerte conocida por el hombre.
"Recolectamos la seda que producía la araña mientras caminaba (una produjo 20.35 metros en 15 minutos), luego la juntamos y fue imposible separarla", contó Doug.
"La idea es que aquí se podrían crear granjas de arañas productoras de seda, los habitantes de la zona podría5n vivir de una empresa así sin dañar el ambiente", comentaron.
Un par de muchachas se encargó de estudiar aves migratorias. Con la ayuda del ornitólogo Frank Gallo, montaron unas redes para atrapar las aves. "Las anillamos para que cuando alguien más las observe en otro país pueda saber cuál ha sido la ruta que han seguido", explicó Brinna Keilty.
Para anillar las aves hay que ser muy cuidadoso y hacerlo lo más rápido posible para que no se asusten, dijo Laura Moran.
El último proyecto fue el estudio de algunos mamíferos como dantas, murciélagos y ratas, realizado por Alissa Kaligren, Trevor Childress y Caitlin Donohve.
Para ellos fue una gran experiencia observar por primera vez una danta de unos 500 kilos, animal muy difícil de ver. "Seguimos sus huellas y estudiamos sus patrones de comportamiento. Esta información es importante por tratarse de un animal en peligro de extinción", afirmó Alissa.
Hacer una diferencia
La creadora de este programa es la bióloga Wendy Welshans. Ella escuchó hablar sobre Rara Avis y le pareció un excelente lugar para llevar a cabo el proyecto.
"Todos los años se retoman los estudios que se hicieron el año anterior. Tenemos la meta de que enseñando en un lugar así, podemos hacer una diferencia", afirmó.
Wendy opina que con estos viajes los estudiantes ganan confianza en ellos mismos y aprenden a valorar la experiencia de la investigación por el resto de sus vidas.
Con Wendy viajó un grupo de profesores y expertos en diferentes ramas de la biología: Virgina Kennard, April Devereux-Allen, Paul Sweeney, Eric Ahner y Frank Gallo, quienes además contaron con al apoyo de los guías y personal de Rara Avis.
Según Wendy, la experiencia y la información que han obtenido a lo largo de estos años, le han dado un cierto prestigio al grupo. Tanto así que varios de los resultados de las investigaciones son enviados a universidades, museos u otras instituciones para enriquecer los datos que se manejan.
En poco tiempo, la reserva biológica Rara Avis se ha convertido en una casa de estudio para muchos científicos e investigadores, gracias a la iniciativa de su creador, Amos Bien, quien creyó que era posible crear una reserva biológica y vivir de ella sin explotar los recursos.
Visitantes
Además de The Forman School, otras organizaciones e instituciones que han visitado Rara Avis para hacer investigaciones son:
Green Heritage
Global Roots
Organización de Estudios Tropicales (OET)
Fundación Neotrópica
Universidad de North Dakota
Prescott College, de Arizona y otras universidades del mundo.
Fuente: Johnny Vargas, gerente general de Rara Avis.