Pasadena (EEUU), 10 ene (EFE).- La sonda "Spirit", que descendió con éxito la semana pasada en Marte, se ha transformado en un vehículo "todo terreno" que podría comenzar el martes su nueva etapa de exploración, dijeron hoy las autoridades.
Los científicos del Laboratorio de Propulsión a Chorro de la NASA, en Pasadena (California), indicaron que la sonda "Spirit" -una de las dos que la Agencia Espacial de EEUU enviará este año al Planeta Rojo- completó la transformación mucho antes de lo previsto.
La sonda, que mide 1,49 metros de altura, logró desplegarse por completo "y sus seis ruedas se encuentran en posición final", explicó durante una rueda de prensa Jennifer Trosper, encargada de la misión, valorada en 820 millones de dólares.
La misión incluye una segunda sonda, bautizada como "Opportunity", que aterrizará el 24 de enero en el lado opuesto de Marte al que descendió "Spirit".
Sin haber iniciado la exploración directamente sobre el terreno marciano, la sonda "Spirit" ha encontrado rastros de minerales que podrían ser indicios de la existencia de un posible lago en la superficie de ese planeta.
Los científicos escogieron los dos sitios de aterrizaje en base a las observaciones de una nave en órbita sobre posible signos de agua o vida en ese planeta.
Entre sus tareas geológicas en los próximos tres meses, la nave de exploración también recogerá datos sobre la temperatura y composición de las rocas y terreno marcianos.
Desde su llegada a Marte, la sonda ha enviado fotografías panorámicas y en colores de la superficie de ese planeta, como parte del proyecto de la NASA para determinar si existe o existió alguna vez agua en el Planeta Rojo.
Si todo sale como está previsto, el aparato comenzará a rodar por la superficie del planeta en la medianoche del martes o temprano por la mañana el miércoles.
El presidente George W. Bush, alentado por el éxito hasta ahora alcanzado por esta misión, hará el miércoles un importante anuncio sobre su política de exploración espacial.
Ese anuncio incluirá planes para la modernización de la flotilla de naves espaciales, en el marco de sus proyectos para el regreso del hombre a la Luna a mediados de la próxima década y futuros viajes tripulados a Marte, según fuentes de la Casa Blanca.
Se prevé también que Bush pida al Congreso un aumento presupuestario para la NASA de un 5 por ciento para este año, pese a que la oposición demócrata ha criticado el alto costo de la nueva iniciativa espacial del Gobierno.
Según cálculos del Centro para las Prioridades Presupuestarias y de Política, un centro de estudios económicos de tendencia liberal, el costo de la iniciativa para las exploraciones en la Luna y Marte podría ascender a hasta un billón de dólares.
Durante su anuncio, es posible que Bush considere la posibilidad de reformar la estructura de la NASA para establecer una mejor coordinación entre la investigación y la coordinación de los programas espaciales.
Las exploraciones de la NASA sufrieron un duro golpe en febrero del año pasado con el desastre del transbordador Columbia, en el que perecieron sus siete tripulantes cuando ponían fin a lo que hasta entonces había sido una exitosa misión científica.
La desintegración del Columbia obligó a la NASA a suspender de manera indefinida las misiones de los transbordadores, lo que significó el retraso de los trabajos para completar la construcción de la Estación Espacial Internacional. EFE
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