Por Lola Loscos
París, 6 oct (EFE).- Típicos sombreros de corte masculino, incluida su cinta negra en torno a la copa y efectos joya y lencería sirvieron hoy de contrapunto a los modelos ultrafemeninos presentados por la firma Lagerfeld Gallery para la próxima temporada estival.
Dos días antes de presentar su visión del pret-a-porter de Chanel para la primavera-verano 2005, particularmente esperado por que podrá verse en ella a la actriz Nicole Kidman, nueva imagen del perfume "Chanel N 5", el modisto alemán conquistó a su público con mujeres sensuales y femeninas, pero fuertes también.
De día, los trajes de chaqueta podrán ser un derivado particularmente adaptado del universo masculino al de la mujer, por su tejido de rayas sastre, el corte recto de la chaqueta y sus solapas, en perfecta sintonía con el sombrero "Panamá", blanco de preferencia.
Más allá de ese sombrero que entre muchas otras celebridades tan bien portaron el actor Humphrey Bogart o el trovador cubano Compay Segundo, las camisas del traje de chaqueta clave del verano Lagerfeld serán también masculinas.
De hecho, fueron creadas a imagen y semejanza de las imperturbablemente blancas tan portadas por el mismo modisto, con cuello duro e imponente.
La nota femenina vendrá de la textura satinada del gris perla de la materia prima utilizada y del centímetro de tul negro que a la altura de las rodillas escapará discreto pero orgulloso bajo la falda "evasé".
También serán femeninas las joyas plateadas, las pulseras, delgadas en el codo, con el nombre de "Lagerfeld" inscrito en ellas, y anchas en la muñeca.
Estas últimas ilustradas, al igual que los numerosos anillos previstos, casi uno por dedo, con el busto de perfil del modisto después de su régimen de adelgazamiento, que hace ya varios años lo dejó impecable a sus 70 años pasados, apto para deslizarse en los trajes de chaqueta de su colega Hedi Slimane, como el quería.
En otros momentos del día, los vestidos se estamparán con rayas horizontales o verticales, plisados, hasta la rodillas, o se llenarán de lazos de tul.
De noche, los efectos lencería se unirán al tratamiento especial de algunas partes del vestido como los tirantes, el cuello "mao" que deja desnudos los hombros o sendas bandas diagonales bordadas de pedrería para recoger un escote en la espalda.
Para las grandes ocasiones, los vestidos serán largos, con cola, fluidos, acompañando la figura a cierta distancia, y escotados, en satén y seda.
El tul absolutamente transparente volverá al torso, a veces adornado con volantes, otras con gran sobriedad, para acompañar a partir de la cintura voluminosas faldas bicolores.
Siempre muy interesado por el calzado, Laferfeld ideó unas sandalias de alto tacón, en versión cuero y satén, con la punta levantada y cuatro finas hebillas, la última de ellas sujeta en el tobillo.
Mientras tanto, en Montreuil, a buena distancia del Carrousel del Louvre y de sus alrededores, donde esta temporada se concentra gran parte del centenar de desfiles "in" y "off" previstos para el verano 2005, todavía no se calmó el revuelo causado por la intención de presentar un desfile de moda de mujeres con velo y por su prohibición.
El espectáculo, previsto para el pasado lunes, primer día de las colecciones del pret-a-porter de París, estaba destinado únicamente a un público femenino.
Lo prohibió la alcaldía de ese municipio del este de París por considerar que tenía por objeto "demostrar la pertinencia de los efectos de indumentaria como la 'hijab' o la 'burka', banalizando el porte del velo en toda circunstancia", por estar "prohibido a los hombres" y porque podía "perturbar seriamente el orden público". EFE
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