Quantico (EEUU), 19 jul (EFE).- El cabo de los marines Wassef Ali Hassoun negó hoy haber desertado en Irak y dijo que fue secuestrado por grupos rebeldes, en sus primeras declaraciones desde su aparición en Líbano tras estar desaparecido casi tres semanas.
"No abandoné mi puesto. Fui capturado y retenido contra mi voluntad por fuerzas contrarias a la coalición durante 19 días", dijo en Quantico (Virginia).
Hassoun, de 24 años, llegó el viernes a la base de los marines en esa localidad tras pasar seis días en un hospital militar de Alemania, donde evaluaron su salud.
Las autoridades militares informaron de que el cabo todavía no ha sido declarado apto para reincorporarse al servicio.
Hassoun no respondió a preguntas y en su lugar leyó una declaración que comenzó: "En el nombre de Dios, estoy contento de volver a casa".
Hassoun desapareció el 20 de junio, en circunstancias que no han sido esclarecidas, de su unidad, que pertenece a la I División de Infantería de Marina y está desplegada cerca de Faluya, a unos 50 kilómetros al oeste de Bagdad.
Una semana después, el canal de televisión qatarí Al Yazira mostró un vídeo en el que Hassoun aparecía sentado en una silla con una venda en los ojos mientras una mano sostenía una espada por encima de su cabeza.
Varias páginas de internet de grupos radicales islámicos anunciaron posteriormente que había sido decapitado, algo que fue desmentido por un autodenominado "Ejército de los seguidores de la Sunna".
Al final, Al Yazira informó de que Hassoun había sido liberado y el 8 de julio reapareció en Beirut. Todavía se desconoce cómo se trasladó de Irak al Líbano.
Medios de prensa estadounidenses han indicado que las autoridades militares de EEUU investigan si su secuestro fue simulado.
Hassoun llegó hace cuatro años a Estados Unidos y cumple su segundo turno de servicio en Irak como intérprete de inglés, árabe y francés. EFE
cma/mla/jss/emr