Miami (EEUU), 16 jun (EFE).- Agusto "Willy" Falcón, socio del presunto narcotraficante de Miami Salvador Magluta, se declaró hoy culpable de lavado de dinero, y concluyó así uno de los casos de drogas más controvertidos del sur de Florida.
Falcón, de 47 años, compareció hoy ante un tribunal de Miami para aceptar su culpabilidad de un cargo de conspiración en lavado de dinero, a cambio de una sentencia máxima de 20 años de prisión.
Las autoridades acusaron a Falcón y a "Sal" Magluta, ambos de origen cubano, de obtener más de 2.000 millones de dólares por sus actividades como narcotraficantes de una red considerada como una de las mayores organizaciones de tráfico de cocaína de EEUU.
Ambos fueron absueltos en 1996 de traficar unos 100.000 kilos de cocaína, en una decisión que sorprendió a la Fiscalía Federal y echó por tierra años de investigación sobre esa red, pero posteriormente se determinó que el jurado fue sobornado.
El fiscal federal del distrito sur de Florida, Marco Daniel Jiménez, dijo que el acuerdo de culpabilidad marca un "importante hito" en los esfuerzos de las autoridades federales y locales para juzgar a los integrantes de esa organización.
"Falcón admitió los hechos que habían sido el centro de las investigaciones del gobierno y de las acusaciones de los miembros de esta red: soborno a un jurado, a testigos y a potenciales testigos para que no cooperaran con las autoridades", agregó Jiménez.
Como parte del acuerdo logrado por Falcón, éste también aceptó restituir un millón de dólares.
El acusado era amigo de infancia de Magluta, de 48 años, y los dos eran conocidos por traficantes colombianos como "Los chicos" de Miami, según los documentos del tribunal.
De acuerdo con las autoridades, Falcón y Magluta comenzaron en el tráfico de drogas en la década de los ochenta y transportaban por aire cocaína a los Cayos de Florida y a otras zonas del sur del estado.
Después comenzaron a ingresar los contrabandos mediante lanchas rápidas desde Bahamas, agregaron las autoridades.
Tras ser acusados, ambos urdieron varias tretas para poder utilizar el dinero proveniente del narcotráfico para conformar un equipo de abogados que los representaran.
Entre las tretas estaba el envío de grande cantidades de dinero usando identidades falsas, lavado de fondos con bienes raíces en Latinoamérica y con transferencias a través de Israel, según un comunicado de la Fiscalía Federal.
En el juicio de 1996 ambos fueron absueltos de todos los cargos y el FBI sospechó que se había "comprado" a uno de los miembros del jurado, basándose en los datos de un testigo que dijo que la persona alardeaba de la compra de objetos costosos.
En 1998, Miguel Moya, presidente del jurado que los absolvió, fue acusado de aceptar medio millón de dólares, y declarado culpable, como parte de un complot para obstruir a la justicia y manipular a los testigos.
A Magluta se le juzgó de nuevo por ordenar el asesinato de tres testigos, lavado de dinero y sobornar a un jurado.
Un jurado lo declaró culpable en agosto de 2002 de lavado de dinero y de sobornar a miembros del jurado, pero fue absuelto de conspirar para asesinar a tres testigos. En enero pasado fue sentenciado 205 años de prisión. EFE
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