Madrid . El Museo Thyssen-Bornemisza de Madrid abrió sus puertas a una gran exposición retrospectiva de la obra del paisajista Alfred Sisley, considerado "el poeta del impresionismo" y uno de los más puros representantes de este movimiento de finales del siglo XIX.
Setenta y dos lienzos forman parte de esta muestra que el Thyssen ha organizado junto con el Pallazzo dei Diamanti de Ferrara (Italia) y el Museo de Bellas Artes de Lyon (Francia) para recalcar la categoría de un artista menos conocido que otros miembros de su grupo, como Monet, Renoir o Degas.
"La exposición ha reunido lo mejor de su producción", según señaló el director del Thyssen, Tomás Llorens, gracias a los 54 préstamos de museos europeos y estadounidenses y de colecciones privadas.
MaryAnne Stevens, conservadora de la Royal Academy of Arts de Londres, y Ann Dumas, historiadora del arte, son las comisarias de esta exposición que recorre la trayectoria de un pintor que mantuvo "un compromiso apasionado con el impresionismo puro, con sus ideales de sencillez y naturalidad".
De padres británicos, Sisley nació en París en 1839. Tras formarse en Londres para seguir la tradición familiar, dedicada al comercio, volvió a Francia decidido a dedicarse a la pintura, vocación que pudo sostener holgadamente ya que recibía una pensión de su familia.
Desde un principio encontró en la naturaleza -los bosques, los ríos, los puentes- su medio de expresión, motivo al que este "impresionista suave", en palabras de Ann Dumas, consagraría su carrera, incluso en años más difíciles, como durante la quiebra del negocio familiar con la guerra franco-prusiana (1871)
El artista mantuvo entonces la serenidad de sus pinceladas, aun atravesando tragedias como la enfermedad y la muerte de su mujer.
Sysley pintó al aire libre retomando las tradiciones de los paisajistas ingleses y franceses.
La retrospectiva ofrece un recorrido por su evolución estilística, desde sus primeros años hasta sus paisajes y escenas de Argenteuil, Villeneuve-La Garenne, Louveciennes, Bougival, Hampton Court, Port-Marly, Sévres, Moret-sur-Loing, o los acantilados de Gales. La muestra ha tenido un gran éxito en Ferrara y después viajará a Lyon. Estará en Madrid hasta el 15 de setiembre.