
Las descubrió sin querer, dentro de todas las cosas que cargaba un vendedor ambulante y, sin quererlo también, aquella prenda se convirtió en todo un símbolo para Pedro Fernández.
“Estaba cantando en Zacatecas, una ciudad minera del norte de México, y se me acercó un vendedor de artículos de charrería. Entre lo que me mostró, me llamó la atención la ruana (poncho). Le pregunté qué era y me empezó a platicar. Entonces le dije: ‘¿Por qué no me haces una? Para ver cómo se ve con el traje’”, recordó el cantante.
Así empezó la relación de Fernández con un implemento que, hoy por hoy, identifica su vestuario, su persona y su carrera.
“Son de las cosas que suceden en la vida y uno nunca sabe por qué. No creas que fue que me metí en un libro e investigué, pero gracias a Dios que se me presentó, al público le gusta mucho y yo soy el más feliz de poder utilizarlo y representar así a mi pueblo”, añadió el artista.
El grado de identificación de sus fanáticos con la imagen del cantante es tal que cuando sale sin la ruana, la gente le pide que se la ponga.
“He tocado en lugares donde hace mucho calor y decido no usarla, pero el público me dice: ‘¿Qué pasó con la ruana?’. Entonces tengo que ponérmela a la mitad del show . La gente quiere ver la ruana aunque me esté yo asando”, cuenta entre risas.