Bernardo, el dueño de la soda La Poderosa, está cada día más feliz, porque desde que puso el servicio de Internet inalámbrico gratis, le llegan más clientes, quienes mientras esperan sus chalupas, conectan sus portátiles o computadoras de mano a la red sin alambres para chatear o revisar el correo electrónico.
Pero ahora está mucho más feliz porque va a poder ofrecer gratis, gracias a Free-Fi, un sistema que hace que el costo del Internet lo paguen unos anuncios que ven los clientes en la pantalla. A continuación, más detalles de este novedoso sistema que se estrena este año en Estados Unidos.
Supersoda
Entre la lista de sueños de cualquier usuario moderno de Internet, está el de tener conexión en cualquier sitio y de manera gratuita. Bueno, este sueño parece hacerse una realidad en hemisferio norte.
En países donde si es posible el acceso a Internet de manera rápida y sencilla, como Estados Unidos, una de las nuevas tendencias de conexión es por medio de puntos de acceso inalámbrico o Wi-Fi hot spots, donde usted solo llega con su ordenador de mano, mesa o portátil y se conecta, sin necesidad de cables.
Una nueva variedad de este servicio inalámbrico, conocida como Free-Fi, propone regalar siempre el acceso a Internet tanto al usuario como al dueño del hot spot, dejando que la cuenta por conexión la paguen terceros que publican anuncios de sus empresas en la pantalla de los usuarios.
Free-Fi se encarga de conseguir el sistema de anuncios y los clientes, que pueden ser grandes transnacionales o empresas aledañas al café donde está el punto de conexión.
Usted, como usuario, tendría a la vista la misma ventana de su programa para navegar en el Web, más una ventana adicional (llamada QwikBar), que no podrá cerrar, donde verá los anuncios de los clientes.
A las navegantes no les molestaría tener una pequeña ventana de anuncios, al lado de la ventana del programa para visualizar páginas del Web, mientras esta no obstruya su visión, como si lo hacen las molestas ventanas saltarinas o pop-ups, muy utilizados en la red.
Este proyecto de red publicitaria es el primero de gran escala en dirigirse a los usuarios de Internet inalámbrico, que cada día tienen más sitios donde conectarse y con dispositivos como computadoras de mano, cada vez más accesibles.
Los hoteles y las terminales de aeropuertos serían de los primeros clientes que tendrá en la mira Free-Fi.
Las primeras reacciones del servicio se dividen entre los que piensan que es una nueva forma de quedar a merced de la publicidad basura y quienes, en cambio, alegan que con el Internet inalámbrico gratis no tendrían problema en ignorar una diminuta ventana.
En Brasil, varios proveedores han mantenido esquemas similares de acceso gratis a Internet, a cambio de anuncios publicitarios.
Más información:http://www.freefinet.com