
México D.F. EFE. El grupo canadiense Simple Plan desató la adrenalina en los casi 11 mil fanáticos que asistieron la noche del sábado al Palacio de los Deportes en plena capital mexicana, único concierto que esta banda ofreció en el país.
El espectáculo comenzó antes del concierto cuando el baterista del grupo, Chuck Comeau, se mezcló entre la multitud que ingresaba al foro, uno de los más grandes de esta ciudad, para comprar algunos recuerdos del concierto.
Comeau fue reconocido por decenas de jovencitas que lo rodearon para pedirle el autógrafo o la fotografía del recuerdo.
Contacto. Sobre el escenario, Chuck también hizo de la suyas, pues casi para finalizar el concierto, bajó del escenario para mezclarse con sus seguidores, siempre resguardado por una estela de miembros de seguridad.
Durante hora y media, este grupo, que fue la gran revelación de la música pop americana en el 2003, provocó histeria, gritos que rompían los tímpanos y muchos saltos entre cada una de las canciones.
Shut Up y Jump , fueron las canciones con que abrieron el concierto, seguidas de Worst Day Ever , Addict y Me Against The World .
Algunas de la admiradoras lloraron al ver a sus ídolos sobre el escenario, otras más brincaron y cantaron a todo pulmón, como si fuera una competencia.
De esta manera, el grupo, conformado por Pierre Bouvier (vocalista), Jeff Stinco (guitarrista), Sebastien Lefebvre (guitarrista), David Desrosiers (Bajista) y Chuck Comeau (baterista), ofreció una gran noche a sus fanáticas, quienes tras disfrutar 14 canciones reclamaron más.
Así, el grupo que hizo de I'm Just A Kid y I'd do anything , de su álbum debut, Verdaderos Himnos de la Juventud , salió al escenario para regalar otras canciones.