Tiembla, mata, se arroja en el vacío y termina, evidentemente, por ganar. Desde esta semana el presidente norteamericano es la estrella cinematográfica del verano en Estados Unidos gracias a una película que arrasa con toda la taquilla, se trata de Air Force One del realizador Wolfgang Petersen.
La película cuenta con ritmo sostenido el secuestro del avión presidencial Air Force One por terroristas de Kazajastán que piden la liberación de uno de los suyos; el pánico que se produce en la Casa Blanca, las difíciles negociaciones entre los terroristas y la vicepresidenta, mujer de temple de acero, Kathryn Bennett, interpretada por la actriz Glenn Close.
Todo parecido con personas existentes no es mera coincidencia. El presidente James Marshall (Harrison Ford) tiene la edad de Bill Clinton y un aspecto que se asemeja al del actual presidente.
En la película están presentes una mujer y una hija adolescente, otra similitud con Clinton. Además, el presidente de la ficción es, como el de la realidad, hincha del futbol americano.
Valiente, inteligente, carismático y muy humano, este presidente Marshall no podía dejar de complacer al ocupante de la Casa Blanca.
Entusiasta, Bill Clinton admitió que ya vio dos veces Air Force One. "Es un muy buen filme. Deberían ir a verlo", declaró a los periodistas al pie de la escalerilla de un verdadero avión Air Force One.
A apenas tres días después de su estreno, la película encabezaba la taquilla, con entradas que brindaron ya $37,13 millones (¢8.725,55 millones) a sus productores, aventajando de lejos a George de la Jungla, con $13,2 millones (¢3.102 millones), y Men in Black, con $12,6 millones (¢2.961).
Los expertos predicen que pronto sobrepasará los $100 millones (¢235 millones) en entradas.
En todo caso, Air Force One reconcilió al presidente con el cine después de la cólera que le provocó el filme sobre extraterrestres Contact, también estrenado en Estados Unidos este mes.
El realizador Robert Zemeckis incluyó una escena donde aparece el presidente Bill Clinton, falsificando una verdadera conferencia de prensa. En ella se veía a Clinton lanzando un llamado a la población para que permaneciera calma después de un contacto con extraterrestres.