Cabo Cañaveral. ¿Qué es eso que se ve en la pantalla, la Luna o un estudio de televisión en el desierto de Nevada? ¿Por qué ondea la bandera si no hay viento en la Luna? ¿Por qué no se ven estrellas en las fotos de los alunizajes?
Durante tres décadas la NASA no se ha dignado responder a quienes dicen que las misiones a la Luna son inventos, parte de una colosal conspiración oficial.
Las preguntas suspicaces como las citadas aquí aparecían principalmente en libros y en la Internet. Pero desde el año pasado, cuando el canal de televisión Fox dedicó un programa especial al llamado fraude lunar , muchos maestros y otras personas suplican a la NASA que les suministre la información necesaria para contrarrestar tales versiones.
Por eso, hace algunos meses, la agencia espacial contrató a un científico y autor para que escribiera un libro que refutara a los incrédulos. La obra estaría dirigida principalmente a maestros y estudiantes.
Pero la idea fue contraproducente, la NASA quedó en absoluto ridículo por no dignarse a responder a la ignorancia y el contrato fue cancelado.
Punto cero
Así que se ha vuelto al punto cero: hacer caso omiso de los que hablan de fraude. Pero esto perturba a algunos científicos, quienes sostienen que alguien debe encabezar la campaña contra el analfabetismo científico y la tendencia creciente a creer en seudociencias como la astrología o en los extraterrestres. Ese alguien debe ser la NASA.
Si no hablan ellos, quién lo hará?, pregunta Melissa Pollak, analista en la Fundación Nacional de Ciencias.
El escritor James Oberg lo hará. Este excontrolador de vuelos de los transbordadores piensa escribir el libro que le encargó la NASA a pesar de que la agencia canceló el contrato y los fondos. Conseguirá el dinero en otra parte. El título sería A Pall Over Apollo (un manto de sospecha sobre Apolo).