
Los invitados de honor a un matrimonio siempre han sido los aros dorados y el anillo de compromiso con un diamante solitario. No obstante, si bien es cierto que lo clásico a todos complace, nunca se habían creado tantas opciones como en la actualidad.
Brad Pitt es un buen ejemplo de la nueva búsqueda por personalizar las alianzas matrimoniales. Él, en conjunto con la firma de joyería italiana Damiani, creó para Jennifer Anniston un diseño exclusivo de oro blanco y 18 diamantes que ahora se vende de manera masiva.
La orfebre y diseñadora de joyas Damaris Ortuño Pinto explica que aunque el diamante es la piedra más exclusiva y representativa, ahora los anillos de compromiso también exponen otras piedras preciosas como los zafiros: "Un joven me pidió esmeraldas para que le fueran a su novia con los ojos. Más que la piedra, lo significativo es que alguien escoja algo personalizado".
Quien prefiere el conservador diamante, puede escoger entre los distintos colores que ganan popularidad como el rosado, el amarillo y el coñac; algunos de ellos difíciles de conseguir. Sobre esta piedra preciosa no hay que dejarse impresionar.
Según Julio Vargas Chaves, administrador de la joyería Müller Multiplaza Escazú, más importante que el tamaño de la piedra es su corte, que le permita reflejar más o menos luz.
Otras características apetecidas en esta piedra son su pureza, claridad y número de quilates. Como la moda se debe adaptar a la vida cotidiana, se encuentran en el mercado -además de los anillos de compromiso tradicionales- diseños con la piedra incrustada en el aro para que la joya no interfiera con el desarrollo de las actividades de cada mujer.
Los anillos satinados que tienen un aspecto mate -aunque tienden a rayarse con mayor facilidad- están en boga y se usan también combinados con los acabados brillantes. Poco a poco, los hombres empiezan a incorporar discretas texturas y piedras en sus anillos matrimoniales.
Para las alianzas, como para los anillos de compromiso, el oro blanco es la oferta más buscada porque "hace que las piedras luzcan mejor", dijo Adriana Jiménez Sandí, de joyería Toledo.
Desde tener anillos distintos hasta escribir las inscripciones por fuera del aro, la tendencia ofrece sortijas cada vez más personalizadas. Después de todo, en la guerra y el amor, todo se vale.