
He aquí que nos llega una película romántica, de esas que están hechas para hacer suspirar a todos y a todas, no importa edades ni condiciones. Aquí se estrena con el título de Te amaré por siempre (2009), filme dirigido por Robert Schwentke y con las actuaciones de Eric Bana y de Rachel McAdams, en rica conjugación de amores: ¡buena química!
La película se basa en una novela que llegó a ser éxito de ventas. Se trata de The Time Traveler's Wife , escrita por Audrey Niffenegger, que juega en ese límite que hay –interesante– entre la ciencia-ficción y el romance.
La trama y más. Lo que tenemos es un drama romántico acerca de un librero de Chicago, Henry de Tamble (encarnado por Eric Bana), quien tiene un gen que le causa involuntarios viajes en el tiempo, con las complicaciones que ello le causa en sus amores con una hermosa chica, interpretada por Rachel McAdams.
Lo malo es que Henry no puede controlar los saltos y, aunque ese desorden lo hace desaparecer durante largos periodos, él intenta llevar una vida normal con la mujer a la que ama, Clare Abshire (Rachel McAdams), joven que intenta adaptarse a la situación. Esos viajes en el tiempo le permiten al librero conocer a su amada desde la niñez.
Por eso, bien se dice que la pareja se conoce desde que ella apenas tiene 6 años mientras que él ya cumplió los 36. El problema es que cuando ella cumple los 23, él ha rejuvenecido y todavía tiene 31, y no hay manera de corregir en Henry ese desorden genético que altera su reloj biológico, y le provoca los saltos temporales hacia el pasado o hacia el futuro.
El crítico Roger Ebert, del Chicago Sun-Times , escribió al respecto de Te amaré por siempre , lo siguiente: “La calidez de los actores la hacen sorprendentemente una película tierna, considerando que la premisa es evidentemente absurda. Sí, de acuerdo: es absurda, pero muchas películas lo son”; es posible que todos los espectadores tengamos una percepción semejante, aunque nos guste la película, porque se trata del amor optimista.