A los 26 años, la colombiana Shakira Isabel Mebarak Ripoll (hija de colombiana y de padre libanés) es ahora una de las cantantes internacionales más populares.
Shakira cantó rock en inglés, sazonado con toques latinos y étnicos.
Una mezcla de rock ligero, variedades y baile que le han permitido vender 11 millones de ejemplares (300.000 en Francia) de su último disco ( Laundry Service ), el primero internacional.
La noche del viernes, el público parisino, muy joven y sobre todo femenino, aprecio el talento en vivo de la pequeña (1,59 m) rubia, que se presente en escena como en sus videos: pantalón de cuero ceñido, sostén minimalista, talle impecable y melena oxigenada que balancea generosamente al ritmo de sus canciones.
Una introducción con acentos orientales le permitieron dar una idea de sus talentos de bailarina, a medio camino entre la danza del vientre y el inicio de un strip-tease .
Para marcar el momento, una frase de Jimi Hendrix desfiló en la pantalla: "Cuando el poder del amor suplante el amor del poder, el mundo hallará la paz".
La cita le permite a Shakira un cuarto de hora político: un momento en que en la pantalla se enfrentan las marionetas de George W. Bush y Saddam Hussein, mientras sus músicos muestran máscaras de conocidos gobernantes.