Para el año de 1943, en medio de la época de cine de oro de México, Mario Moreno, conocido como Cantinflas , ya había filmado una de sus mejores películas: Ahí está el detalle , así como una parodia de una obra de la literatura: Los tres mosqueteros . Sin embargo, aún no protagonizaba una cinta basada en el texto del “bardo de Avon”; Romeo y Julieta fue esa película, cuyo legado merece ser recordarse en el año del centenario del nacimiento de Mario Moreno.
El nombre de Romeo tiene una connotación tan trágicamente amorosa (o más bien amorosamente trágica) que parece inverosímil pensar en él como un personaje cómico. Sin embargo, hubo una película en tono de comedia que transformó el estigma trágico de Romeo y Julieta y se mantuvo suficientemente fiel al legado de William Shakespeare y de la obra misma.
Esa película es la versión que protagonizó Cantinflas : Romeo y Julieta (1943). No figura entre las más memorables del comediante mexicano, pero es una excelente adaptación de una de la obras más notables de la cultura occidental.
Trasfondo social. Es difícil decidir a quién debería dársele el mérito ya que Mario Moreno hace el papel que lo volvió famoso, al mismo tiempo que interpreta una versión –valga la redundancia– cantinflesca de Romeo.
El escritor Jaime Salvador adaptó, y de una manera muy fiel, el texto de Shakespeare pues incluyó las escenas esenciales de la obra, como la del balcón y la pelea entre Teobaldo, Mercutio y Romeo.
También están presentes escenas que otras producciones excluyen, como la lucha entre Romeo y Paris en el mausoleo de los Capuleto, aunque Cantinflas confunde a París con Londres.
Además, esta adaptación captura algunas de las críticas sociales contenidas en la obra original; por ejemplo, el matrimonio de Julieta y el príncipe Paris por acuerdo entre este y el padre de la joven, que deja ver –de una manera más obvia en la adaptación– la avaricia de Capuleto y su interés meramente económico. El comentario social quizá más evidente es el de la lucha entre generaciones.
En la obra de Shakespeare, los jóvenes enamorados deciden obviar la riña entre sus dos familias; en cambio, Jaime Salvador subraya la rebeldía que demuestra Julieta en el original. En la película, la joven rechaza la orden de su padre sobre su futuro matrimonio.
Para resaltar aquella actitud, Julita Capulido –la hija de un productor de obras teatrales– debe casarse, por orden de su padre, con el italiano Teobaldini. El padre no acepta como yerno a Romero Montescón, a quien realmente ama su hija.
A fin de impedir el matrimonio arreglado, Romero y Juanito, su amigo español (encarnado por el actor de origen español Ángel Garasa), sobornan a Cantinflas para que se haga pasar por Abelardo del Monte, un actor supuestamente experto en Shakespeare.
Cantinflas termina encantando al padre de Julita, y este lo compromete a encarnar a Romeo en la nueva producción de Romeo y Julieta. Como ocurre en Hamlet, los personajes –en la película– escenifican una obra que se asemeja al drama que viven. Así enseñan al padre de Julita que ella debe casarse con el hombre de quien está enamorada.
Síntesis. Cabe mencionar que esta versión de Romeo y Julieta es una amalgama de tres culturas: la inglesa, la mexicana y la española. La cultura inglesa está presente por obvias razones, aunque el texto original revela influencias que datan desde las Metamorfosis de Ovidio .
Por supuesto, el toque mexicano lo da el celebérrimo Cantinflas , y su icónico estilo permea la película. En ella, los diálogos de la obra teatral incluyen dichos populares mexicanos y frases típicas de Cantinflas , pronunciadas por él y por los otros personajes, ¡y todo en verso con rima asonante!
Allí entra la tradición española pues Jaime Salvador empleó, casi por toda la segunda mitad de la película, coplas y cuartetos octosílabos de rima asonante, forma utilizada en el teatro español de los siglos de oro y típica de los romances.
En ese sentido, Romeo y Julieta –la obra dentro de la película– es una traducción de Romeo y Julieta de Shakespeare, aunque al final sea una versión mexicanizada de los diálogos de la pieza original.
Esta producción es una buena muestra de lo que se puede hacer al tomar una obra ya consolidada y crear algo nuevo: más que nada, refrescante. Definitivamente, esta película merece más reconocimiento que el que se le ha dado.