Shafa es un perro como pocos… Aparte de su sobrada inteligencia, típica de su raza (Border Collie), todos lo conocen por ser un perro bien informado, hablantín y ¡pura vida!, como diríamos los ticos; de esos a los que no le meten “gato por liebre”.
Desde bien temprano se levanta para robarse el periódico de su amo y enterarse de las noticias más frescas. Y en la tele es común escucharlo decir frases como: “La sele llegó a mil goles”, “Otra vez la doña embarazada… No viste como va el costo de la vida”.
Pues Shafa no es más ni menos que el protagonista de la reciente campaña publicitaria de La Nación , denominada La Nación en Casa . ¿Lo recuerda? Ese coqueto perrito de pelaje negro y blanco que corre todas las mañanas tras el periódico para leer de futbol –su deporte favorito– de cine, música y de todo lo que acontece en el país y el mundo.
Hoy, Shafa también es el protagonista de Teleguía , pues su trabajo y el de Jotabequ, agencia de publicidad de esta campaña, responden a una laboriosa tarea de producción que –entre otras cosas– implicó hacerle casting a más de 50 perros, buscar una voz que hiciera clic con la personalidad del animal y combinar diversas técnicas, incluida la 3D, para lograr que el perro hablara y se moviera de la forma más natural posible.
“Para empezar nos dimos a la tarea de buscar a toda la gente que en este país se dedicara a entrenar perros y eso nos llevó mucho tiempo, porque –además de inteligente– el perro elegido tenía que ser estéticamente bonito”, comentó Marcos Blanco, director general de Corte-A, quien tuvo a cargo la dirección del comercial.
Después de hacerle pruebas a decenas de ejemplares, agregó Blanco, dimos con los dueños de Shafa y decidimos que por sus características (perro ovejero, de facciones bonitas y muy bien entrenado), era el ideal para convertirse en la estrella tanto de la campaña televisiva, propuesta para prensa escrita, buses, vallas y radio.
Vida de campeones… Cuentan los dueños de Shafa, Jory Freimann y Mary Carmen Lara, del Centro de Adiestramiento para Perros Pet Paradise, que Shafa se compró hace cinco años en un criadero de perros en Dallas.
“Nosotros lo hemos adiestrado desde que era un bebé y a la fecha ha recibido varios premios, producto de su participación en shows y campeonatos nacionales e internacionales de agilidad canina. Así, por ejemplo, en el 2005, obtuvo el primer lugar en el Campeonato de Las Américas, evento internacional donde compiten los mejores ejemplares de toda América Latina”, recordó Mary Carmen.
Este año, Shafa ya clasificó para participar en el Campeonato Mundial de Agilidad Canina (Cynosport), que se realizará próximamente en Arizona, EE. UU. y en el que el año pasado obtuvo el puesto Nº 16, ubicándose así entre los primeros 50 ejemplares.
Sus dueños lo catalogan como un perro “chispa”, goloso y juguetón, que requiere de actividad constante y que se ha visto inmerso en un proceso de socialización que también lo ha enseñado a ser muy disciplinado.
Sin duda, eso lo ayudó a cumplir a cabalidad su papel estelar en una larga jornada de filmación, que comenzó a las 6 a. m. y finalizó diez horas después, y en la que hubo más de una situación graciosa.
“Recuerdo que en la toma del gato, se nos metió de una forma inesperada un Labrador de la finca de a la par. Todo el mundo trataba de atraerlo con comida para sacarlo, pero nada, era inútil. En eso, el dueño de Shafa le señaló al Labrador y como buen perro ovejero que es, se fue corriendo tras él y se lo llevó, como pastoreándolo, hasta sacarlo de donde estábamos”, cuenta Diego Vásquez, creativos de la campaña.
Sin embargo, lo que dejó boquiabiertos a los productores fue la toma en donde el perro Shafa junta el periódico, se lo lleva corriendo hasta su casita de madera y entra en ella, como si efectivamente fuera a leerlo.
“Nunca pensamos que pudiera hacer esas tres cosas de forma tan sincronizada y mucho menos guiñar un ojo como realmente lo hace en la escena donde invita a la muchacha que va con su perrita a ir al cine”, comentó Vásquez.
“Eso no estaba en el guión. Fue un guiño picaresco de Shafa y para sorpresa nuestra lo hizo bastante bien”, añade el director del comercial.
Pero ni las cámaras, ni los gatos ni los otros perros que también figuraron en el “elenco” del comercial pudieron robar un minuto su distracción. “Shafa siempre estuvo atento a lo que Jory le ordenaba y creo que ese sentimiento de nexo o pertenencia hacia su dueño repercutió positivamente en los resultados del comercial”, dijo orgullosa Mary Carmen.
Shafa en palabras. Encontrar quién sería la voz de Shafa tampoco fue tarea fácil para el equipo de producción del comercial.
“Hubo un gran debate en torno a ello y tuvimos que elegir entre varias voces, pero al final nos quedamos con la del actor Luis Daell”, reseñó Blanco.
“Desde que me lo propusieron me apasionó la idea y fue todo un reto, pues la voz que representara al perro tenía que tener carisma para hablar y caerle bien a la gente. En los castings trabajamos con varias impostaciones, pero lo curioso es que al final se quedaron con mi propia voz”, cuenta el actor de 40 años, quien ha participado en obras como José y la maravillosa túnica multicolor , Historias íntimas en el paraíso y, su más reciente, Dos arriba, uno abajo .
“Encarnar a Shafa fue una experiencia muy emocionante, pues el entorno en una cabina de grabación es muy distinto al de un escenario: es más íntimo, más personal”, agregó Daell, a quien también se le ha visto trabajar en algunos programas de televisión como Caras vemos , Pierdo el control y como actor invitado en El Barrio y La Pensión .
Marco Arias, director de postproducción de Post-Data, comentó que grabar la locución del comercial fue fundamental para que en la postproducción se pudiera ir trabajando sobre la voz.
“Tuvimos que crear un modelo en tercera dimensión que nos permitiera manipular el hocico del perro, de forma tal que al hablar sus gestos y movimientos calzaran con los guiones y las tomas elegidas del comercial”, explicó Arias.
Otro detalle en el que se trabajó muchísimo fue en la musicalización y sonorización de los anuncios.
“Como la música apoya momentos claves del comercial, le dimos gran importancia a la instrumentación. Queríamos una música más cinematográfica, que nos ayudara a simular una historia, como si en verdad se tratara de una pequeña película”, concluyó Blanco.