Roma, 11 mar (EFE).- La periodista Giuliana Sgrena, herida a causa de los disparos de una patrulla estadounidense tras su liberación en Irak, afirmó hoy que desconfía de las investigaciones para esclarecer lo sucedido y dijo sentirse "bajo acusación" por el hecho de que la tuvieran que rescatar.
"No tengo confianza en las investigaciones porque sabemos como finalizan en muchos casos", declaró la periodista de "Il Manifesto" en una entrevista a la agencia italiana Ansa.
Sgrena, de 57 años e ingresada en un hospital de Roma a causa de un balazo en el hombro, mostró su esperanza en que el caso del ataque por parte de EEUU al vehículo en el que viajaban ella y dos agentes secretos italianos "no quede archivado en dos días como un 'trágico accidente'".
"Es importante que, a través de nuestras declaraciones, las mías y las del agente de los servicios secretos que conducía el vehículo aquella tarde, se imponga la necesidad de aclarar lo sucedido", insistió.
La reportera, que permaneció un mes secuestrada por un grupo armado en Irak, aseguró que se siente "bajo acusación por haberme dejado secuestrar y me tuvieran que salvar".
"Me he salvado y me siento víctima del canibalismo", añadió, en referencia a las críticas que ha recibido de parte de algunos sectores que le han acusado de arriesgarse de forma gratuita y le han hecho responsable indirecta de la muerte del agente secreto Nicola Calipari, fallecido por los disparos de EEUU.
"Es absurdo ensañarse, sobre todo si lo que hacen personas que no tienen idea de como está la situación en Bagdad. Hablan de cosas que no conocen", dijo.
Sobre la polémica suscitada por el hipotético pago de un rescate a sus secuestradores, la periodista se mostró tajante: "Me da absolutamente igual. Lo único que me interesa es que he sido liberada. La vida humana es lo más importante que existe; intentar salvarla es todavía más importante".
Italia y Estados Unidos han abierto una investigación conjunta para aclarar lo sucedido el pasado viernes, ya que ambos países mantienen versiones diferentes pese a que coinciden en que fue un accidente.
Mientras Washington afirma que el vehículo en el que viajaban los italianos circulaba a gran velocidad y los soldados le hicieron señas para que se detuviese, Roma sostiene que iba despacio y los militares abrieron fuego sin previo aviso.
Las últimas declaraciones de Giuliana Sgrena han provocado duras críticas de algunos miembros del Gobierno italiano, como el ministro de Justicia, Roberto Castelli, que ha instado a la periodista a ser "más cauta".
Castelli criticó que la reportera "ha dicho un cúmulo de necedades, habla de forma poco prudente, se ha movido de forma poco prudente, ha creado enormes problemas al Gobierno y también desdichas que habría sido mejor evitar". EFE
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