Roma, 7 ago (EFE) - La presencia de células terroristas vinculadas con Al Qaida en Italia ya ha sido denunciada en varias ocasiones por los servicios secretos italianos, que en su último informe presentado al Parlamento aseguraron que este país es uno de los objetivos "primarios" del terrorismo islámico.
Según los servicios secretos, el terrorismo islámico en Italia es un "enemigo en constante crecimiento", que busca sistemas para hacer el mayor daño posible y no excluye el uso de armas químicas o bacteriológicas.
En el informe semestral presentado el pasado 30 de julio subrayaban que los objetivos italianos han pasado a ser "primarios" y "de oportunidad", es decir, que se pretende atacar siempre que sea posible y cuando el acto "tenga una dimensión propagandística".
El riesgo de un ataque a Italia, según los servicios secretos, puede provenir tanto de acciones de comandos externos como de células presentes en el país, articuladas en torno a grupos extremistas.
Estas células se mueven de manera totalmente autónoma, en un esquema de "regionalización", según precisaron los servicios secretos.
Estas células pueden estar concentradas sobre todo en el norte, en especial en la zona de Milán, Cremona, Parma o Reggio Emilia, aunque tampoco se descarta que los terroristas tengan bases en la sureña Nápoles, donde la criminalidad organizada también tiene sus tentáculos metidos en la falsificación de documentos, afirman fuentes policiales.
Las Brigadas de Abu Hafs Al Masri, grupo terrorista vinculado a Al Qaida, volvió hoy a amenazar con cometer atentados en Italia si para el 15 de agosto no ha retirado sus tropas de Irak.
Este grupo terrorista que se atribuyó los atentados del 11-M en Madrid aseguró que tiene células en Roma y otras ciudades italianas, que están preparadas para atentar.
En las últimas semanas este grupo terrorista ha amenazado en varias ocasiones a Italia y a Europa con una "guerra sangrienta", de la que no escaparía el primer ministro, Silvio Berlusconi, si Roma no saca de Irak a los 2.700 militares allí desplazados.
Según estas brigadas, Europa e Italia "no han vuelto al camino recto", una vez concluida la "tregua" de tres meses que ofreció el pasado 15 de abril Osama Bin Laden para que todas las tropas extranjeras abandonen Irak, Afganistán y otros países musulmanes.
"Haremos que tiemblen las ciudades de Europa y comenzaremos contigo, Berlusconi. Lo haremos de manera sangrienta hasta que no volváis al camino recto. Espéranos, Berlusconi", afirmaron recientemente en un comunicado por internet.
El ministro italiano de Exteriores, Franco Frattini, dijo el pasado 29 de julio que el Gobierno de Roma toma en serio las amenazas de los grupos terroristas, pero que no le asustan, y reiteró que Italia no se retirará de Irak.
Ante el temor de atentados, en los últimos días se han reforzado las medidas de seguridad en el aeropuerto romano de Fiumicino, en especial en la zona internacional donde se encuentran las compañías aéreas de países considerados de mayor riesgo, como son la británica British Airways, las estadounidenses Delta, Continental, Us Airways y la israelí El Al.
Los pasajeros son sometidos a rigurosos controles por parte de la policía italiana "Polaria", que revisa minuciosamente sus documentos de identidad, bolsas de mano y billetes.
En ese contexto de máxima vigilancia, un avión de la compañía Alitalia que cubre la ruta Lamezia Terme (sur)-Milán (norte) fue bloqueado hoy durante varias horas en el aeropuerto de Lamezia después de que un pasajero encontrara en un asiento un papel en el que estaba escrito "Hola, soy un terrorista. Hoy moriréis todos".
Agentes policiales controlaron minuciosamente el avión y no descartan que se trate una broma pesada de algún viajero. EFE
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