
El ucraniano Sergei Bubka se quedó ayer sin medallas, como hace cuatro años en Barcelona, a pesar de ser el más grande saltador con pértiga del mundo, al retirarse ayer --por una lesión-- del torneo de atletismo de los Juegos Olímpicos de Atlanta.
Bubka, quien ha impuesto 35 récords mundiales en esa especialidad, calentaba en la zona junto al área donde debía competir, pero se marchó del estadio sin saltar.
Tomó un túnel y se dirigió hacia los vestidores, mientras por los sistemas de magnavoces del estadio se anunció que se había retirado de la competencia.
El excepcional atleta dijo más tarde que había tenido que retirarse, debido a una lesión en el tendón de Aquiles que le estaba molestando desde abril y ayer la sintió agravada.
"Cuando comencé a trotar sentí el dolor. Me dí cuenta de que no podía correr y por tanto no podía saltar", indicó Bubka. "Soy un gran luchador, pero el dolor es muy fuerte. Me duele el tobillo derecho y el corazón también", agregó.
El atleta aclaró que había recibido tratamiento médico, pero que había tenido problemas para entrenar y finalmente ayer el dolor se hizo más agudo.
Añadió que el 12 de abril pasado se lesionó por primera vez en la temporada olímpica, pero que trabajó con su médico para recuperarse.
"Es como una pesadilla. Está visto que los Juegos Olímpicos no están hechos para mí. Lo siento en el corazón, pero me duele mucho el pie y no puedo saltar", declaró el atleta ucraniano.
El competidor, cinco veces campeón mundial, campeón olímpico de 1988 y dueño de una treintena de récords mundiales, no pudo ganar medallas en 1992 en Barcelona y había venido a Atlanta con la misión de borrar ese fracaso.
Cuatro años atrás, Bubka fue eliminado insólitamente en la primera tanda de saltos en la jornada final.