Sin ingredientes artificiales. Así, como el eslogan que publicita nuestro país en el extranjero por sus encantos naturales, Wendy Cruz Lizano es una mujer que conquista sus metas sin mayores aspavientos.
El set de Telenoticias la dio a conocer al gran público costarricense, pero las luces de los reflectores no le han cegado la clara visión que tiene sobre el camino que aún debe recorrer.
Quizás porque sabe que 25 años no son nada y los sueños que teje apenas comienzan a tomar forma, esta joven periodista no apura el paso del destino.
También es consciente de que no por mucho correr se llega más pronto a los designios del Dios, en quien ella deposita su confianza y sus ilusiones.
¿Cuándo decidió hacerse periodista?, le preguntamos.
Y nos cuenta que fue en quinto año de la secundaria.
Su gran motivación para seguir esta profesión fue la pasión que desde niña siente por la escritura, un deseo innato de conocer y explorar el mundo, así como la gran admiración que le profesa al escritor colombiano Gabriel García Márquez.
Dudaba, eso sí, poder colocarse bien en algún medio, pues en su familia nadie era periodista y carecía de contactos.
Pero, animada por su sueño, se lanzó al vuelo y apoyó sus alas en algo más fuerte que los "contactos": sus propios valores y determinación.
Así, apenas concluida la secundaria, y aprovechando el dominio del idioma inglés, consiguió trabajo en una empresa como traductora.
Ese primer empleo le sirvió para financiar sus estudios de periodismo en la Universidad Latina, y cuando apareció la oportunidad de hacer una práctica en canal 7, renunció a su trabajo, aunque esto significara suspender momentáneamente sus estudios por falta de dinero.
Sin embargo, el riesgo valió la pena, y Wendy comenzó su carrera en la televisión con el pie derecho.
Su buen desempeño le deparó nuevas asignaciones, luego un contrato de medio tiempo y finalmente, el añorado puesto.
Haber comenzado en un medio grande, piensa ella, tiene sus ventajas y desventajas.
Por un lado la obvia, que es poder involucrarse con una gran empresa televisiva, pero, por el otro, la presión de saber que allí los errores se magnifican.
Es cierto, con 19 años se abría para ella un mundo de oportunidades, pero no en las mejores condiciones que recuerda.
Su padre acababa de fallecer en forma repentina, y poco después era su madre quien sufría de un grave padecimiento.
No obstante, Wendy superó esa dura prueba y ahora sabe que el dolor y la lucha vivida durante ese trance de su existencia moldearon su carácter y dejaron, en su ser, una marca positiva indeleble.
"Eso me dijo a mí que en la vida, tenés que luchar... desarrollé esa capacidad de sobrevivir y de seguir adelante", afirma con convicción.
Oportunidad de oro
Fue precisamente ese deseo de superación el que llevó a Wendy Cruz a buscar opciones en Internet para estudiar una maestría en el extranjero, y allí se topó con la posibilidad de concursar por una pasantía en la cadena internacional de noticias CNN.
Llenó los formularios, envió los documentos y, para su sorpresa, ¡fue seleccionada!
"Fue una gran alegría, porque yo siento que mi papá se ha convertido en un ángel para mí", dice Wendy, mientras con sus palabras denota el gran amor que le profesa a su progenitor, así como el vínculo espiritual que los une.
Esta nueva experiencia la ayudó, asegura, a crecer tanto en lo personal como lo profesional.
"Estar sola y lejos de casa me puso a ver las cosas en perspectiva. Fue como un alto en el camino, porque a veces uno va tras las metas como en un tren muy rápido, y no, hay que vivir cada etapa de la vida", relata.
Wendy regresó de CNN en abril de este año y se reincorporó a su trabajo en Telenoticias.
Para la joven periodista trabajar en televisión es una responsabilidad muy grande; por eso, no se permite la distracción de "tantas luces y tanta cosa, para cumplir el verdadero objetivo que uno tiene como periodista".
Y si bien con la televisión ha descubierto nuevas cosas, no se visualiza toda la vida frente a las cámaras. Por eso, no desecha la idea de trabajar en el futuro en un periódico o, incluso, en la radio.
También le gustaría estudiar producción para hacer su trabajo de una manera cada vez más profesional y, como dice ella, "ir más allá de un poco de luces y chantillí".
"El periodismo le alcanza a uno y le falta vida para terminar de hacerlo", contesta cuando inquirimos si ha pensado en la posibilidad de estudiar alguna otra cosa.
Pero sobre todo, alberga en su mente esa gran ilusión que, de una u otra forma, afloró a lo largo de la entrevista.
Wendy Cruz Lizano sueña y pide a Dios tener algún día la experiencia y la sabiduría para convertirse en escritora.
Pero eso será, robándole su frase y su fresca sonrisa, "cuando sea grande".