Madrid, 15 oct (EFE).- El argelino Allekema Lamari ha sido identificado como el séptimo integrante del grupo de terroristas que perpetró los atentados del 11 de marzo pasado en Madrid y que se suicidó el 3 de abril cuando les cercaba la policía, informó hoy el Ministerio del Interior.
Allekema Lamari es considerado por la policía el "cabecilla" de la célula que cometió los ataques del 11 de marzo y que dejaron 192 muertos y centenares de heridos en la explosión de varios trenes que unen el centro de la capital con su periferia.
El 3 de abril, la policía rodeó un edificio de viviendas en la localidad madrileña de Leganés, donde residían varios de los presuntos terroristas islámicos que perpetraron los atentados.
Al ser descubiertos, se suicidaron provocando una explosión que destruyó el inmueble y ocasionó la muerte de un policía y de los siete terroristas.
La Policía Científica ha determinado hoy que los restos de los suicidas que quedaban por identificar corresponden al argelino Allekema Lamari, después de confirmar en Argelia que su perfil genético y el de sus padres coinciden plenamente.
De esta manera, los siete integristas islamicos que se suicidaron en la localidad madrileña de Leganés han sido definitivamente identificados.
Así, ya han sido identificados el "cabecilla" de la ejecución de los atentados, Lamari; el presunto "cerebro", Rabei Osman El Sayed "El Egipcio", detenido el 7 de junio en la ciudad italiana de Milán y cuya extradición ha pedido España.
Los otros seis terroristas suicidas identificados son Serhane Ben Abdelmajid "El Tunecino", Jamal Ahmidan "El Chino", Asri Rifaat, Abdennabi Kounjaa "Abdallah" y los hermanos Rachid y Oulad Akcha.
Las sospechas policiales sobre la identidad del séptimo suicida se vieron reforzadas a finales de agosto pasado después de que dos detenidos por su supuesta relación con los atentados admitieran haber mantenido contactos con Allekema Lamari.
En concreto, uno de los detenidos, de nacionalidad siria, declaró al juez que había enviado a Lamari en 1998, cuando éste se encontraba en prisión preventiva acusado de pertenecer al Grupo Islámico Armado (GIA), un libro de rezos coránicos encontrado entre los escombros del piso de Leganés.
Además, los números de teléfono fijo y móvil de este detenido fueron encontrados en una anotación manuscrita hallada en el interior de un vehículo localizado en Alcalá de Henares (Madrid), circunstancia que fue explicada por el ciudadano sirio diciendo que se lo había facilitado hace tiempo a Lamari.
Días después, el 27 de agosto, la Policía halló tres huellas dactilares de Lamari entre las 217 muestras que encontró en el piso de Leganés.
Lamari había sido detenido en 1997 en Valencia (este) junto a otros diez presuntos miembros del Grupo Armado Islámico (GIA) por orden del juez de la Audiencia Nacional española Baltasar Garzón, quien decretó entonces su ingreso en prisión.
En 2001, la Audiencia condenó a Lamari a 14 años de cárcel por pertenencia a banda armada, tenencia ilícita de armas y tenencia de útiles para la falsificación de documentos, aunque un año después el Tribunal Supremo rebajó la pena a 9 años de prisión al estimar que "el Tribunal sentenciador ha incumplido claramente el deber de motivar la concreta pena a imponer". EFE
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