La observación, ese instante primero del método científico, siempre conlleva inquietantes reflexiones si en la mirada hay agudeza. Y si miramos al espacio (tan enigmático como ilimitado), la incógnita sobre si hay vida más allá de lo humano aparece como un surco muy arado.
Esa es la pregunta, más científica que retórica, que se hace Ellie Arroway (Jodie Foster) en búsqueda de respuestas absolutas. Ellie, desde niña, siempre buscó voces que contestaran la suya, origen de su vocación de investigadora científica. Este es el hilo conductor de la película Contacto que ahora se preestrena en el cine Magaly.
¿Quiénes somos?
La actitud de Ellie es además un intento por encontrar respuestas a la naturaleza humana: ¿quiénes somos?, ¿de dónde venimos?, ¿nos encontramos solos en el Universo?
A pesar de los obstáculos, Ellie lucha por lograr más y más horas de tiempo satélite en afán de lograr pruebas de otros tipos de vida inteligente. Contacto. De aquí precisamente el título del filme.
Hasta que un mensaje llega de la distante estrella Vega, llamado sin decodificar que es esperanza, pero también temor: ¿se trata de una nueva época o del fin del mundo? Rápidamente la cinta se convierte en fábula de lo maravilloso.
Cambio de timonel
Contacto, la película, comenzó hace 18 años cuando al popular presentador del programa televisual Cosmos, ganador del premio Pulitzer por su novela Los ladrones del Edén y asesor de proyectos espaciales de la NASA, Carl Sagan, le pidieron un guión sobre una mujer en busca de señales de vida extraterrestre. Pero en 14 años la historia no llegó a filmarse.
Cansado de esperar, Sagan la convirtió en un libro y se publicó en 1985 con el título de Contacto. Llegó a ser uno de los libros más vendidos. Paso importante para que, en 1993, los directivos de la Warner retomaran el proyecto.
Michael Goldenberg se encargó del nuevo guión y la dirección se la dieron a George Miller (entre otras, el de Mad Max, de 1979, y Un milagro para Lorenzo, de 1992). Fue George Miller quien escogió a Jodie Foster como protagonista. Luego hubo una segunda revisión del guión y apareció de coguionista el nombre de James V. Hart.
Pero como con Miller el proyecto no avanzaba, cambiaron de timonel y la Warner le dio la dirección a Robert Zemeckis, recientemente galardonado con un Oscar por la sobrevalorada Forrest Gump (de 1994). Zemeckis se activó y eligió a Matthew McConaughey (en lugar de Ralph Fiennes) para el papel secundario de Palmer Joss.
Presidente de verdad
Zemeckis también cambió la idea de presentar una mujer como presidenta de los Estados Unidos y, más bien, optó por un discurso del actual mandatario Bill Clinton (en el verano de 1996) acerca del descubrimiento de vida en un meteorito proveniente de Marte y, así, insertó no solo el texto, sino también la imagen del Presidente real (incluso compartiendo con algunos actores: truco digital, como lo hizo en Forrest Gump).
El resultado es una película espléndida del género fantástico, cuyo estreno sucede después de la muerte de su mentor, Carl Sagan, quien falleció a los 62 años el 20 de diciembre de 1996. En su homenaje va este Contacto, y con creces.