Washington, 5 may (EFE).- El Senado de EEUU divulgó hoy los archivos de las audiencias a puerta cerrada del senador Joseph McCarthy, artífice de la famosa cruzada anticomunista de los años 50, conocida como la época de la "caza de brujas".
Son 4.000 páginas de transcripciones que muestran la severidad de McCarthy, pero también cómo éste daba marcha atrás frente a los testigos que le respondían de forma firme y no se dejaban intimidar por sus tácticas agresivas, y que luego no eran llamados a las audiencias públicas.
"McCarthy sólo estaba interesado en la gente a la que podía intimidar en público", explicó Donald Ritchie, historiador adjunto del Senado, en una conferencia de prensa en la que se presentaron los documentos.
McCarthy, un senador del Partido Republicano por el estado de Wisconsin, presidió el subcomité de Investigaciones del Senado, y entre 1953 y 1954 dirigió una auténtica cacería de sospechosos de pertenecer o simpatizar con el Partido Comunista.
Eran los años de la Guerra Fría, que coincidieron con el final de la Guerra de Corea y la emergencia de la Unión Soviética como potencia nuclear.
La actuación de McCarthy y su subcomité desataron una persecución que afectó a gran parte del país, e incluso dio origen al término "macartismo", que se usa para definir a un ataque político malintencionado.
Después de que la Unión Soviética obtuvo un arma nuclear gracias en parte al espionaje de los estadounidenses Julius y Ethel Rosenberg (quienes fueron ejecutados en 1953), McCarthy estaba convencido de que había comunistas infiltrados en todas las esferas del país y amplió su cruzada a todas las áreas del Gobierno para tratar de encontrarlos.
La búsqueda se extendió a funcionarios oficiales, diplomáticos del Departamento de Estado, militares e incluso altos cargos del Gobierno del presidente Dwight Eisenhower, lo que exasperó a la Casa Blanca y marcó el principio del final de la carrera de McCarthy.
Eisenhower se esforzó porque las sesiones de interrogatorio públicas de McCarthy fueran emitidas por televisión, a fin de que la población pudiera ver las tácticas agresivas e intimidatorias del senador, y eso generó un fuerte sentimiento en su contra.
Además, poco a poco más senadores comenzaron a criticar en público la forma de actuar de su colega.
McCarthy "interpretaba cualquier rechazo a testificar como una admisión de culpa", señaló hoy la senadora Susan Collins, republicana de Maine, en la conferencia de prensa en la que se presentaron los documentos.
Collins recordó también cómo McCarthy "animó a agencias del Gobierno y empresas privadas a despedir a cualquiera que invocara su derecho constitucional a no declarar. Amenazó a los testigos con acusarlos de desacato y enviarlos a la cárcel".
El subcomité de McCarthy interrogó a novelistas, artistas, periodistas y funcionarios oficiales.
En las páginas divulgadas hoy, el controvertido senador dice a un testigo que se ha acogido a la Quinta Enmienda de la Constitución para no testificar: "Usted viene aquí y se aprovecha de la Constitución estadounidense para proteger una conspiración comunista".
La actuación de McCarthy tuvo repercusión hasta en Hollywood, donde actores, directores, guionistas y productores perdieron sus trabajos por ser considerados miembros o simpatizantes del Partido Comunista.
Tras perder su influencia por los excesos de su comportamiento, McCarthy vio cómo el Senado emitía una censura oficial a su actuación en diciembre de 1954.
Ese año, el Partido Demócrata recuperó la mayoría en el Senado, con lo que McCarthy perdió la presidencia de su subcomité. Murió en 1957, con sólo 47 años, arruinado y desprestigiado. EFE
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